La Guardia Civil de Segovia investiga a un hombre de 44 años y su hija, de 25, por usar de forma irregular la tarjeta de conductor de ella en el camión que conduce el padre, según informaron a Europa Press fuentes del Instituto Armado.
Los dos investigados son residentes en la provincia de Guadalajara y el padre fue sorprendido al volante de un camión con la tarjeta de conductor de su hija introducida en el tacógrafo. Los agentes han concluido que ambos investigados, padre e hija, se intercambiaban la tarjeta para manipular esa información durante los trayectos.
Los hechos fueron durante un control de transportes realizado a las 04.40 horas del pasado 27 de agosto en la autopista AP-6. Los agentes del Destacamento de Tráfico de Villacastín que efectuaban la inspección localizaron a un conductor profesional que utilizaba una tarjeta perteneciente a otra persona, en este caso su hija, que no se encontraba en el lugar.
Ante esta situación, los guardias civiles pidieron el apoyo del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Segovia. Este equipo, junto con agentes con dedicación preferente en materia de transportes del Subsector de Tráfico de Segovia, se hizo cargo de las diligencias. Una vez recabada toda la información necesaria, los investigadores han señalado al conductor como presunto autor de un delito de falsedad documental.
Según ha detallado la Guardia Civil, los agentes localizaron a la titular de la tarjeta de conductor utilizada en el camión quien, una vez identificada, ha sido investigada también como presunta autora del mismo delito, en calidad de cooperadora necesaria.
Las diligencias de la instrucción han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Segovia, que será el órgano encargado de continuar con el procedimiento.
Por este tipo de conductas, el Código Penal vigente contempla para sus autores una pena de prisión de entre seis meses y dos años. La Guardia Civil ha subrayado que las inspecciones sobre los tiempos de conducción y descanso de los vehículos articulados son especialmente importantes por dos razones.
La primera es la seguridad vial de todos los usuarios, ya que el conductor de un vehículo de estas características debe circular en condiciones óptimas y sin cansancio, factor que influye de forma grave en la atención durante la conducción. La segunda es la protección de la competencia entre las distintas empresas del sector, que se vería perjudicada por prácticas de este tipo.