Tras una reciente sentencia del Supremo, el sindicato CCOO exige que los repartidores autónomos de empresas de paquetería sean reconocidos como trabajadores asalariados. También pide la intervención de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social para asegurarse el cambio de modelo.
El fallo del Alto Tribunal daba por demostrado que los repartidores de DHL Express estaban integrados funcionalmente en la estructura de la empresa debido al uso de herramientas digitales comunes (aplicación PDA) y distintivos corporativos. La sentencia, que rebaja la multa impuesta inicialmente a la compañía, ratifica que existe "cesión ilegal de trabajadores". La federación de transportistas Fenadismer calificó esta interpretación como devastadora, pues deja sin efecto para el transporte ligero (el que se hace con carné B) el punto del Estatuto de los Trabajadores que excluye expresamente de la relación laboral los contratos de transporte suscritos con profesionales que tienen un vehículo sujeto a autorización administrativa. Y es que el modelo de contratación de DHL está muy extendido en el transporte ligero.
La primera reacción al fallo, la de CCOO, ha tardado justo una semana en llegar: "El sector lleva años utilizando de forma fraudulenta una excepción del Estatuto de los Trabajadores. Las empresas pretendían argumentar que, al aportar el vehículo (furgonetas), la relación ya era puramente mercantil. Sin embargo, el Tribunal Supremo es tajante: la aportación de una furgoneta ligera (que se conduce con carné B) no tiene la relevancia económica ni técnica suficiente como para eclipsar la realidad. Los repartidores están integrados en la organización de la empresa principal y sometida a su disciplina", analiza el sindicato.
Para CCOO, la sentencia es un "aviso para navegantes como son los gigantes del comercio electrónico y la tecnología y para las multinacionales de servicios de transporte, logística y mensajería, incluidas las flotillas de Riders".