La Comisión Europea permite que las empresas agrícolas españolas reciban 20 céntimos por cada litro de gasóleo adquirido y destinado exclusivamente al uso agrario. Es una de las medidas que el Gobierno español aprobó en marzo para los sectores más afectados económicamente por la guerra en Irán, como el transporte, la agricultura y la pesca. Para todas estas empresa, el Ejecutivo aprobó una bonificación de 20 céntimos por cada litro de carburante que consuman desde el 22 de marzo (día en que entró en vigor la norma) hasta el 30 de junio.
Sin embargo, la Comisión Europea tiene que dar luz verde a este tipo de ayudas estatales. Por eso, los transportistas todavía no han empezado a cobrarlas. Este martes ha permitido las ayudas del gasóleo para los agricultores, como la semana pasada permitió las de los fertilizantes, por lo que es previsible que en breve dé el visto bueno a los 20 céntimos para los transportistas, que se cobrarán a través del gasóleo profesional o con ayudas directas por vehículo para los transportistas que no tengan derecho al gasóleo profesional.
Sobre la ayuda al carburante para las empresas agrícolas –que tienen un valor total de 54 millones de euros–, la Comisión ha constatado que se ajusta a las condiciones establecidas que comunicó a finales de abril y que permitían a los países compensar hasta el 70% de los sobrecostes de la energía de las empresas más afectadas por la crisis en Oriente Medio: "La Comisión ha llegado a la conclusión de que el régimen es necesario, adecuado y proporcionado para facilitar el desarrollo de una actividad económica y no altera las condiciones de los intercambios en forma contraria al interés común".