Como había anunciado, el Gobierno ha aprobado este viernes un primer plan de medidas para contener los efectos económicos de la guerra en Irán, que incluye la bajada de los impuestos que gravan los carburantes y una ayuda de 20 céntimos por litro para los transportistas. El decreto ley entrará en vigor este mismo sábado tras su publicación en el BOE y deberá ser convalidado la semana que viene en el Congreso para no decaer. En principio, no tendrá problema en obtener el visto bueno de los diputados, porque las medidas que menos consenso generan se han aprobado en otro decreto. A falta de conocer los detalles, los transportistas echan en falta algunas de las medidas que ellos habían propuesto y las principales asociaciones y patronales del sector ya han tachado el plan de poco ambicioso.
El decreto rebaja el IVA de los carburantes del 21% al 10%, hasta el mínimo que permite la Unión Europea, según ha explicado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha sido el encargado de presentar este plan tras el Consejo de Ministros extraordinario. Sánchez calcula que la reducción de impuestos en los combustibles se va a traducir en un ahorro de "hasta 30 céntimos por litro en función del carburante".
El Ejecutivo ya había anunciado que las medidas estarían centradas en los sectores más afectados. En el caso específico del transporte, el Gobierno ha aprobado una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo. Lo previsible es que se articule a través del gasóleo profesional, la herramienta a la que están acogidos los transportistas y por la que Hacienda les devuelve mensualmente parte de los impuestos. Este es el mecanismo por el que apostaban las asociaciones del sector, pues lo gestiona directamente la Administración y no las petroleras, como hicieron con la bonificación de 20 céntimos para todos los consumidores que se aprobó en 2022 con el inicio de la invasión rusa de Ucrania.
Y es que los transportistas han mostrado en más de una ocasión su desconfianza ante las gasolineras. En este sentido, el presidente español también ha explicado que se dotará a la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) con "nuevas capacidades de supervisión y sanción para que se persiga a cualquier empresa que aproveche esta crisis".
En las reuniones que los transportistas mantuvieron la semana pasada con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y el de Economía, Carlos Cuerpo, también habían solicitado ayudas directas por vehículos o modificar temporalmente la fórmula por la que los transportistas pueden repercutir en sus contratos la subida del carburante. El presidente no ha hablado de estas u otras medidas este viernes, pero para saber si se han recogido en el decreto habrá que esperar hasta que este se publique en el BOE en unas horas. Por eso, Carmelo González, presidente de la principal patronal del transporte de mercancías por carretera –CETM–, se muestra cauto a la hora de evaluar el plan: "Tenemos que esperar a leerlo bien. A primera vista, no nos gusta porque faltan medidas".
Más crítica si cabe es la patronal de transporte internacional Astic, que habla de ayudas "muy decepcionantes" y que llegan con mucho retraso. En un comunicado, su presidente, Marcos Basante asegura que muchos operadores de transporte acabarán este mes con pérdidas significativas, "una situación que difícilmente podrán compensar durante el resto del año": "La escalada del precio del combustible ha sido mucho más rápida que la registrada hace cuatro años. En un sector que opera con márgenes muy reducidos incluso en condiciones normales, estas medidas dejan a las empresas sin respaldo financiero ni garantías de viabilidad a corto plazo".
Fenadismer, que representa a autónomos y pymes del sector, señala que la rebaja del IVA en los carburantes no tendrá efecto en los transportistas, "al tratarse de un impuesto deducible en su actividad económica". La federación confía en que el Gobierno mantenga abierta la puerta a una revisión al alza de estas ayudas.
CETM, Fenadismer y Astic son las principales asociaciones que conforman el Comité Nacional del Transporte por Carretera, el órgano de interlocución oficial del sector con la Administración. El Comité se reunirá este lunes para analizar en detalle el paquete de ayudas.
5.000 millones de euros
Sánchez ha hecho hincapié en que las medidas, 80 en total, suponen la movilización de 5.000 millones de euros, lo que ha definido como el "mayor escudo social" de Europa. En todo caso, no descarta nuevos decretos con ayudas en función de una crisis que "nadie sabe cómo va a evolucionar". En varios momentos de su comparecencia ha responsabilizado, sin mencionarlos, a Estados Unidos e Israel, de la guerra y sus consecuencias humanas y económicas: "El horizonte mundial está cargado de incertidumbres provocados por países ajenos a nosotros".