Ante la convocatoria de huelga general prevista para el próximo 11 de noviembre para reclamar medidas ante la crisis de acceso a la vivienda, la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) considera que esta movilización está injustificada, "puesto que las reivindicaciones que la motivan exceden el ámbito de las relaciones laborales y pretenden trasladar a las empresas y a los autónomos las consecuencias de un problema social que debe ser abordado por las Administraciones Públicas".
La principal patronal del transporte de mercancías en España considera especialmente importante preservar la actividad de sectores estratégicos "cuyo funcionamiento resulta imprescindible para el conjunto de la economía". En este sentido recuerda que el transporte por carretera representa el 4,8% del PIB y el 95% de las mercancías que se mueven en España lo hacen en camión. Para CETM, la elección del miércoles 11 de noviembre agrava el impacto que una paralización puede tener sobre el transporte de mercancías: "Una interrupción de la actividad a mitad de semana no se limita a una jornada, puede alterar programaciones, cargas y descargas, rutas y entregas, generando efectos que se trasladan a los días posteriores y dificultando el normal funcionamiento de las cadenas de suministro".
CETM, que asegura reconocer que el acceso a la vivienda constituye una preocupación para una parte muy importante de la sociedad española, reclama que se preserve la actividad en el transporte y se evite trasladar a las empresas del sector "las consecuencias de un conflicto ajeno". "Cualquier movilización que paralice o dificulte la actividad del transporte termina afectando al conjunto de la economía y a los ciudadanos, al alterar el normal funcionamiento de las cadenas de producción, distribución y abastecimiento", avisa CETM.