Moves Mitma fue el último plan de ayudas para la renovación de flotas de vehículos pesados. El plazo para solicitar las subvenciones terminó en 2024 y gran parte del sector lo criticó porque solo contemplaba la compra de vehículos cero emisiones. La federación de transportistas Fenadismer ha analizado los datos de ejecución del Plan que recoge el Ministerio de Transportes hasta el 31 de agosto: de los 400 millones de euros de presupuesto disponibles, se han comprometido hasta la fecha 362 millones de euros.
La inmensa mayoría de las solicitudes presentadas por los transportistas se han destinado de forma masiva a la línea de achatarramiento de vehículos, que acumula un presupuesto abonado de 192,1 millones de euros para un total de 13.574 vehículos desguazados, lo que representa de media una ayuda de 14.000 euros por vehículo.
Por el contrario, la partida para nuevos camiones ha tenido una acogida menor. Y mucho menos cuando se trata de pymes y autónomos. El plan solo ha logrado financiar un total de 418 camiones en toda España, con una inversión de apenas 39 millones de euros. Los camiones representaron el 30% del presupuesta de la ayuda destinada a compra de vehículos, mientras que los autobuses han sido el 70%. Fenadismer subraya que "esta baja penetración se debe a la escasa oferta actual en el mercado de pesados y, fundamentalmente, a su elevadísimo coste, que llega a ser entre dos y tres veces superior al de un vehículo de propulsión diésel equivalente".
Además, el éxito es menor cuanto más pequeña es la empresa. En la línea específica de adquisición de camiones nuevos, las grandes empresas han acaparado la compra de 243 camiones. Fenadismer subraya que las grandes empresas apenas representan el 1% del tejido empresarial del transporte por carretera en España. Las pequeñas empresas han podido adquirir 126 camiones y los autónomos la irrisoria cifra de 1 único camión. Por el contrario, en la línea destinada a achatarramiento el 80% de los beneficiarios han sido autónomos y pequeñas empresas. La federación también señala que la flota del transporte de viajeros, que logró el 70% de las ayudas a la compra de vehículos, es seis veces inferior a la de mercancías.
Para Fenadismer, estos resultados demuestran que las actuales políticas de ayudas "discriminan al transportista tradicional y no consiguen el objetivo prioritario de renovar el parque automotriz general". Por ello, reclama un Plan Renove integral que financie la compra de vehículos de transporte propulsados por cualquier tecnología, incluidos los motores diésel de última generación: "Esta medida es la única vía decidida y eficaz para reducir de inmediato el impacto medioambiental y revertir la alarmante situación de la flota española".