El segundo paquete de medidas para paliar los efectos económicos de la guerra en Irán provoca "incertidumbre y desprotección económica" en el sector del transporte, según la Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (Fenadismer). Al contrario que la primera tanda de ayudas, que fijaba una bonificación de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional para los meses de marzo a junio, en el segundo decreto la bonificación a los transportistas varía según la rebaja de los impuestos al carburante: a menos rebaja más ayuda para el gasóleo profesional.
El objetivo del Gobierno era terminar paulatinamente con la rebaja fiscal de la que se benefician todos los usuarios y concentrar la ayuda en los profesionales. El ministro de Economía Carlos Cuerpo explicó que la ayuda que notarían los transportistas seguiría siendo de 20 céntimos por litro, pero Fenadismer reprocha que al depender de las fluctuaciones mensuales de la fiscalidad "la práctica diaria se ha convertido en un auténtico vaivén normativo y contable que imposibilita cualquier tipo de previsión financiera en las empresas y autónomos del sector".
"A diferencia del marco estable implementado en el mes de marzo [con el decreto ley que aprobó la ayuda de 20 céntimos por litro haste junio], donde los operadores contaban con un escenario predecible, el actual decreto ley 18/2026 obliga a recalcular los flujos de caja mes a mes", denuncia la federación de transportistas. Por ello, exige al Gobierno que "facilite toda la información de manera actualizada y precisa que permita conocer cual es su marco de ayudas real, de modo transparente y predecible, tal y como se estructuró con éxito en el primer paquete del mes de marzo".