La Comisión Europea ha propuesto este 24 de junio una simplificación de las normas sobre etiquetado energético y de neumáticos con la que pretende adaptar el sistema a la venta digital, de manera que se permita en determinados casos sustituir el formato impreso por electrónico y eliminar algunas obligaciones para fabricantes y distribuidores, con el objetivo de reducir cargas administrativas y reforzar la vigilancia del mercado.
De esta forma, según informa Europa Press, la reforma introduce una mayor flexibilidad en la forma en que debe facilitarse la información sobre eficiencia energética, en función del tipo de producto y del canal de venta, y contempla soluciones como los códigos QR o las etiquetas electrónicas, cuando los artículos no se exponen físicamente al consumidor, con lo que Bruselas estima un ahorro de hasta 125 millones de euros durante la próxima década para fabricantes y vendedores de estos productos.
En el caso concreto de los neumáticos, el Ejecutivo comunitario propone eliminar la obligación de que los concesionarios exhiban la información en papel cuando venden un vehículo nuevo, al considerar que, en la mayoría de los casos, los compradores no pueden elegir entre diferentes opciones de neumáticos en el momento de la adquisición.
Bruselas estima que esta medida permitirá ahorrar alrededor de 40 millones de euros al año a la posventa, principalmente por la reducción de trámites administrativos que considera innecesarios.
De acuerdo con las estimaciones del Ejecutivo comunitario, la simplificación del sistema permitirá reducir costes tanto para las empresas como para las autoridades de supervisión y contribuirá al objetivo comunitario de rebajar las cargas administrativas un 25% antes de 2030 y hasta un 35% en el caso de las pequeñas y medianas empresas.
Camino del Parlamento Europeo
Ahora, la propuesta deberá ser examinada por el Parlamento Europeo y por el Consejo -gobiernos-, si bien no modifica, tal y como explica el Ejecutivo comunitario, el objetivo principal del sistema europeo de etiquetado energético, que seguirá obligando a facilitar información clara y comparable sobre la eficiencia de dispositivos electrónicos y neumáticos tanto en las tiendas físicas como en las ventas por Internet.
Así, lo que cambia es la forma en la que esa información podrá presentarse. puesto que la Comisión plantea que determinadas categorías de productos puedan utilizar etiquetas electrónicas o soluciones digitales, cuando resulten más adecuadas a la forma de comercialización.
Igualmente, la propuesta incluye medidas para simplificar la actualización del sistema de etiquetado cuando cambien las escalas de eficiencia energética y clarificar las obligaciones de los representantes de fabricantes establecidos fuera de la UE, con el objetivo, según señala la Comisión, de facilitar el cumplimiento de la normativa y reforzar los controles sobre los productos comercializados en el mercado europeo.
Mayor visibilidad para el códgo QR
El paquete normativo también busca reforzar el uso del Registro Europeo de Productos para el Etiquetado Energético, una base de datos que reúne actualmente más de dos millones de modelos de productos comercializados en la UE y que permite consultar información adicional sobre eficiencia, garantías o posibilidades de reparación.
La Comisión plantea dar mayor visibilidad al código QR incluido en las etiquetas para facilitar el acceso de consumidores y empresas a esta plataforma y mejorar el intercambio de información entre fabricantes y autoridades nacionales.
En el texto presentado, según se ha avanzado, también se estudiará incorporar nuevas funcionalidades para advertir de posibles incumplimientos detectados por los organismos de vigilancia del mercado y evitar que las empresas tengan que introducir varias veces la misma información en diferentes bases de datos.