Fenadismer ha advertido a transportistas, autónomos y conductores particulares y profesionales de las consecuencias económicas y legales de circular sin la baliza V-16 conectada ante el inicio de las grandes operaciones de salida del verano. La organización asegura que la DGT da por finalizado el periodo de tolerancia y llevará a cabo campañas específicas de control para comprobar el cumplimiento de la obligación de disponer de este dispositivo, en vigor desde el pasado 1 de enero de 2026.
No llevar la baliza V-16 reglamentaria puede conllevar una sanción económica de 200 euros, según recuerda la Federación, que alerta además de las posibles consecuencias para los conductores en caso de accidente.
En concreto, Fenadismer pone el foco en aquellos supuestos en los que un vehículo quede inmovilizado en la carretera y su conductor no active el dispositivo de señalización. Si posteriormente otro vehículo impacta contra el vehículo detenido, el incumplimiento de las obligaciones de señalización podría tener consecuencias a la hora de determinar las responsabilidades derivadas del siniestro.
La organización sostiene que, aunque la compañía aseguradora atienda inicialmente los daños ocasionados por el accidente, el incumplimiento de la normativa podría abrir la puerta a reclamaciones posteriores contra el conductor responsable de no señalizar correctamente el vehículo.
Esta situación puede resultar especialmente relevante para los transportistas y conductores profesionales, debido al elevado coste que pueden alcanzar los daños materiales, las indemnizaciones y otras responsabilidades derivadas de un accidente de tráfico.
Más de la mitad del parque móvil aún no tendría la baliza
Los datos aportados por Fenadismer reflejan un elevado grado de incumplimiento de la nueva obligación. Según la organización, en España existen alrededor de 32 millones de vehículos obligados a disponer de la baliza V-16 conectada, frente a unas ventas acumuladas de aproximadamente 13 millones de dispositivos.
Estas cifras supondrían que menos de la mitad de los vehículos obligados cuenta actualmente con la baliza reglamentaria y que más del 50% del parque móvil afronta los desplazamientos del verano sin disponer todavía del dispositivo exigido por la normativa.
Fenadismer advierte de que esta situación adquiere especial relevancia ante las campañas de vigilancia anunciadas por Tráfico durante los próximos meses y el aumento de los desplazamientos por carretera característico del periodo estival.
Los arcenes tendrán un nuevo escenario de circulación
La Federación también llama la atención sobre los cambios introducidos en la normativa de circulación que afectarán al uso de los arcenes. Así, la reforma del Reglamento General de Circulación permitirá a las motocicletas, a partir del próximo 1 de octubre, circular por el arcén derecho en determinadas situaciones de congestión del tráfico, con una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora y únicamente en los tramos expresamente habilitados.
Este cambio supondrá que determinados arcenes puedan dejar de funcionar exclusivamente como espacios destinados a emergencias para convertirse, en circunstancias concretas, en zonas de circulación para motocicletas.
En este escenario, un camión, furgoneta o turismo inmovilizado podría compartir espacio con motoristas en movimiento, lo que incrementa la importancia de señalizar inmediatamente cualquier incidencia.
Fenadismer destaca que la baliza V-16 conectada permite comunicar digitalmente la ubicación del vehículo inmovilizado a la plataforma de tráfico y trasladar esa información a los sistemas y servicios de navegación, facilitando que otros usuarios de la vía reciban con antelación el aviso de la presencia de un obstáculo.
Recomendaciones para utilizar correctamente la baliza V-16
Ante el aumento de los desplazamientos por carretera durante el verano, Fenadismer recomienda comprobar antes de iniciar cualquier ruta que la baliza V-16 está homologada y conectada, dispone de batería suficiente y se encuentra guardada en un lugar fácilmente accesible desde el interior del vehículo.
En caso de avería o accidente, el conductor debe activar inmediatamente el dispositivo y colocarlo en el punto más alto posible del vehículo sin exponerse innecesariamente al tráfico. Una vez activada, la baliza transmite automáticamente la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0 para advertir de la incidencia a otros usuarios de la vía a través de los sistemas de información de tráfico y navegación compatibles.