Farizon España continúa reforzando su posicionamiento en el mercado nacional de vehículos comerciales eléctricos con la incorporación de la nueva Farizon V7E, una furgoneta desarrollada específicamente para cubrir las necesidades del reparto urbano y la distribución de última milla.
El nuevo modelo llega con el objetivo de ofrecer una solución eficiente, rentable y adaptada a las nuevas exigencias de movilidad sostenible que afrontan tanto los profesionales autónomos como las empresas de transporte y logística según han explicado los responsables de la compañía durante la presentación de la V7E que ha tenido lugar en Madrid este 2 de julio, durante la cual Aitor Muiozguren, director de Ventas de Salvador Caetano, importadora de Farizon en España, avanzó que el objetivo es situar a esta marca de comerciales ligeros eléctricos en el Top 5 de su categoría en nuestro país.
El directivo también desveló durante la presentación que el despliegue de Farizon en España incluye el desembarco de versiones combi, mixtas y chasis-cabina, así como modelos de menos tamaño con hasta 3 m3 de capacidad de carga
La nueva V7E inicia su comercialización en el mercado español con un precio desde 25.350 euros (sin IVA y sin incluir ayudas), aplicando la campaña comercial de lanzamiento, y estará disponible a través de la red oficial de concesionarios de la marca, integrada actualmente por ocho puntos de venta y servicio distribuidos en ubicaciones estratégicas del territorio nacional.
Con este lanzamiento, Farizon amplía una oferta que continúa creciendo en España tras la llegada en 2025 de su primer modelo, la SV, y que se apoya en la experiencia tecnológica del Grupo Geely, uno de los mayores fabricantes de automóviles del mundo. La nueva V7E ha sido desarrollada desde cero como un vehículo cien por cien eléctrico, sin adaptaciones de plataformas térmicas, lo que ha permitido optimizar tanto el aprovechamiento del espacio como la eficiencia energética y el comportamiento dinámico del conjunto.
Plataforma específica para vehículos eléctricos
Uno de los aspectos diferenciales de la nueva Farizon V7E es la utilización de la plataforma GXA-M, una arquitectura diseñada específicamente para vehículos comerciales eléctricos. Esta base técnica ha permitido a los ingenieros de la marca mejorar la distribución de todos los componentes mecánicos y eléctricos, incrementando el espacio útil de carga, reduciendo el peso del conjunto y favoreciendo una mayor maniobrabilidad en entornos urbanos.
La filosofía de desarrollo del modelo ha estado orientada desde el inicio a simplificar el trabajo diario de los profesionales del transporte. Por ello, Farizon apuesta por una gama sencilla y fácil de configurar, comercializando la V7E en una única versión de carrocería y ofreciendo tres colores exteriores: blanco, azul y verde.
Con una longitud exterior de 4.995 milímetros, el vehículo mantiene unas dimensiones contenidas que facilitan su circulación por calles estrechas y zonas de acceso restringido, sin renunciar por ello a una destacada capacidad de transporte.
Hasta 6,95 metros cúbicos de carga
La nueva Farizon V7E ofrece un volumen útil de carga de 6,95 metros cúbicos y una carga útil de hasta 1.338 kilogramos. El diseño específico de la plataforma eléctrica ha permitido optimizar completamente el compartimento posterior, haciendo posible el transporte de hasta tres europalés sin comprometer la accesibilidad ni la funcionalidad del espacio.
Precisamente uno de los elementos más destacados para el trabajo diario es la reducida altura de acceso al compartimento de carga, situada en únicamente 500 milímetros. A ello se suman unas puertas laterales correderas con una apertura de 1.100 milímetros y unas puertas traseras que alcanzan una apertura de hasta 270 grados, facilitando el acceso incluso cuando el vehículo trabaja en espacios reducidos o zonas de carga con limitaciones de maniobra.
Motor de 150 cv y hasta 475 kilómetros de autonomía
En el apartado mecánico, la nueva V7E equipa un motor eléctrico que desarrolla una potencia de 150 cv (110 kW) y un par máximo de 230 Nm.
La energía procede de una batería de tecnología LFP suministrada por CATL. Con una capacidad de 67 kWh, permite homologar una autonomía de hasta 475 kilómetros en ciclo urbano WLTP y alcanzar 328 kilómetros en ciclo combinado WLTP. La V7E admite carga rápida en corriente continua de hasta 100 kW, lo que posibilita recuperar la batería del 20 al 100 % en apenas 33 minutos.
Ya en el interior de la cabina, en la configuración de dos plazas se ofrece hasta 15 compartimentos portaobjetos repartidos por todo el interior, además de un espacio de almacenamiento de 45 litros situado bajo el asiento del acompañante. El equipamiento tecnológico incluye una pantalla táctil central de 12,3 pulgadas compatible de forma inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, un cuadro de instrumentos digital de siete pulgadas y un sistema de visión de 360 grados. Otra de las funciones incorporadas es el sistema Vehicle-to-Load (V2L), que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar dispositivos eléctricos externos mediante una toma de corriente integrada.
En el capítulo de seguridad, la V7E incorpora de serie hasta 17 sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), entre los que figuran la frenada autónoma de emergencia, el control de crucero adaptativo, el asistente de mantenimiento de carril o el detector de ángulo muerto.
Asimismo, el fabricante destaca que el 65 % de la estructura del vehículo está fabricada con acero de alta resistencia, una solución que mejora tanto la protección de los ocupantes como la robustez necesaria para soportar un uso intensivo en aplicaciones profesionales.
Tecnología drive-by-wire
Entre las principales innovaciones técnicas del modelo destaca la integración de la arquitectura GXA-M con tecnologías drive-by-wire y brake-by-wire.
Estos sistemas sustituyen las conexiones mecánicas convencionales de dirección y frenado por controles electrónicos, mejorando la precisión de conducción, la rapidez de respuesta y la eficiencia energética mediante una gestión más optimizada de la recuperación de energía durante las deceleraciones, destacan desde el fabricante.
El proceso de desarrollo de la Farizon V7E ha incluido más de cinco millones de kilómetros de ensayos, alrededor de 20.000 horas de pruebas de resistencia y 80.000 kilómetros realizados bajo condiciones extremas de temperatura, informan desde la marca. La garantía es de cinco años o 200.000 kilómetros para el vehículo completo, mientras que la batería de tracción dispone de una cobertura de ocho años o 200.000 kilómetros.
En el apartado de posventa, la marca también ha reforzado su estructura logística con un almacén central de recambios situado en Madrid, desde donde garantiza suministros a la red española en plazos de entre 24 y 48 horas para la Península y Baleares. Este centro se complementa con el almacén europeo ubicado en Gaggenau (Alemania).