Los ministros de Transportes de la Unión Europea (UE) han acordado la necesidad de adoptar medidas específicas y temporales, incluido el uso de ayudas de Estado, ante la crisis del combustible. Una posición que está en sintonía con lo que piden los transportistas españoles y europeos. Las ayudas directas a una actividad empresarial (estas ayudas de Estado o ayudas estatales), están generalmente prohibidas por el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, salvo en casos de riesgos económicos inesperados.
Cuando estalló la guerra en Irán, los transportistas españoles pidieron, entre otras cosas, ayudas directas como las que se aprobaron tras la guerra en Ucrania, cuando la UE sí que las facilitó. En los últimos días, la Comisión Europea ha dado señales de abrirse a esta posibilidad; ha consultado a los países "para recabar sus puntos de vista sobre un marco específico y temporal para hacer frente a los efectos de la crisis en algunos de los sectores más expuestos de la economía, como la agricultura, la pesca, el transporte por carretera y el transporte marítimo de corta distancia dentro de la UE".
Los ministros de Transportes europeos se han reunido este martes en una videoconferencia informal para evaluar el impacto de los acontecimientos en Oriente Medio en el sector del transporte, lo que los transportistas interpretan como un paso importante hacia una respuesta coordinada de la UE ante el aumento de los costes del combustible y la volatilidad del mercado.
Los ministros han subrayado que el aumento de los precios del combustible y la volatilidad de los precios ya están ejerciendo una presión considerable sobre los operadores de transporte, con consecuencias para las cadenas de suministro. Han hecho hincapié en la necesidad de mantener redes de transporte resilientes, salvaguardar las cadenas de suministro y evitar respuestas nacionales fragmentadas.
La Organización Internacional del Transporte por Carretera ha aplaudido "la rápida iniciativa de la Presidencia chipriota de reunir a los ministros en esta fase inicial de la crisis": "Es especialmente importante que el transporte por carretera haya sido claramente reconocido como uno de los sectores más afectados por la volatilidad de los precios del combustible, con implicaciones directas para los pasajeros y las cadenas logísticas en toda la UE".