Las medidas de ayuda a los carburantes para los próximos tres meses no han contentado a los transportistas, pero mucho menos a las gasolineras. La patronal de estaciones de servicio tacha de "decepcionante, timorato e incomprensible" la prórroga de las ayudas, que consisten en una rebaja a través del Impuesto sobre Hidrocarburos de 20 céntimos por litro de gasóleo y la gasolina en octubre, 13 céntimos en noviembre y seis en diciembre (los transportistas recibirán además una ayuda directa para que durante los tres meses perciban una rebaja de 20 céntimos). Y si los precios de los combustibles se vuelven a disparar, la rebaja en noviembre y/o diciembre será también e 20 céntimos.
A este respecto, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees) recuerda que ya en septiembre está en vigor una rebaja de 20 céntimos al impuesto del gasóleo, por lo que su precio permanecerá intacto. Sobre la rebaja al impuesto de la gasolina, que en septiembre ha sido de cinco céntimos y en octubre pasará a 20, Ceees advierte de que el consumidor tardará en percibirlo: "Este descuento se aplicará únicamente a las adquisiciones que las estaciones de servicio realicen a partir de mañana, 1 de octubre, lo que, sumado a la menor rotación de este combustible, dilatará su reflejo en los surtidores".
Lo que Ceees pedía era una rebaja de impuestos a través de IVA, como ocurrió en el primer paquete de ayudas. La patronal señala que el nuevo decreto sí contempla la reducción del IVA del 21% al 10% para la electricidad y el gas en caso de que sus respectivos IPC superen el 15% en el mes de septiembre.
"No tiene ningún sentido que el Consejo de Ministros no haya adoptado esta misma medida para los combustibles de automoción, tal y como hizo en primavera. No entendemos por qué se excluye a los carburantes de una herramienta tributaria directa mientras se insiste en bonificaciones lineales que no solucionan el problema", señala el presidente de la confederación, Javier de Antonio.