Las expectativas en la evolución de los precios del gasóleo son peores que hace tres meses, pero las ayudas para los próximos tres meses que ha aprobado este martes el Gobierno son las mismas. El tercer paquete de medidas para la protección de hogares y los sectores más afectados por los efectos de la guerra en Irán es, en esencia, una prórroga del anterior, según ha explicado este martes el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tras el Consejo de Ministros.
No parece, por tanto, que el ministro haya escuchado las quejas de los transportistas, que le pidieron el viernes incrementar las ayudas y volver a un sistema de bonificaciones directas al sector y no a través de la rebaja de impuestos. Los detalles de este nuevo decreto ley, que estará en vigor desde el 1 de octubre hasta el 31 de diciembre, se conocerán a primera hora del miércoles en el Boletín Oficial del Estado, pero Cuerpo ya ha adelantado que "se mantiene la rebaja del impuesto sobre hidrocarburos como en junio: inicialmente será una rebaja de 20 céntimos por litro en octubre, 13 céntimos en noviembre y seis céntimos en diciembre, pero con una cláusula que permitirá que si el IPC de los carburantes [gasóleo y/o gasolina] suben por encima del 15% respecto al año anterior volvamos a la ayuda de los 20 céntimos".
Para que la ayuda a los transportistas sea de 20 céntimos durante los tres meses que el decreto está en vigor, lo que hizo en junio el Gobierno –y lo previsible es que se repita esta vez– es conceder una ayuda complementaria a través del gasóleo profesional hasta alcanzar los 25 céntimos por litro (porque los transportistas habitualmente ya tienen derecho a una devolución de cinco céntimos por litro). Así, los transportistas recibirán a través del gasóleo profesional cinco céntimos por litro en octubre, 12 en noviembre y 19 en diciembre. Pero si la rebaja de los impuestos al gasóleo vuelve a los 20 céntimos en noviembre o diciembre (porque se dispare su inflación) la ayuda a los transportistas volverá a quedarse en cinco céntimos.
Las patronales del transporte encuentran farragoso y poco previsible este sistema que vincula su ayuda con la rebaja de impuestos. Buscaban un modelo como el del primer paquete de ayudas, que estuvo en vigor de marzo a junio, con ayudas constantes de 20 céntimos por litro a través del gasóleo profesional.
Además, algunas asociaciones creen que la bonificación a través de los impuestos facilita que sean las gasolineras las que se quedan con gran parte de la ayuda. Quizás la más combativa en este sentido es la federación de transportistas Fenadismer: "Si bien la organización reconoce el esfuerzo del Gobierno de mantener el esquema de protección durante el último trimestre del año, rechaza de forma tajante que se vuelva a imponer un sistema de gestión a través de las estaciones de servicio", ha expresado en un comunicado nada más acabar el Consejo de Ministros.
CETM, la principal patronal del transporte de mercancías por carretera, también ha reaccionado este martes al anuncio de las nuevas medidas. A pesar de que valora que se mantengan las ayudas, señala que el precio del gasóleo ha pasado de alrededor de 1,44 euros por litro al inicio del conflicto de Irán a situarse actualmente en torno a los 1,93 euros, lo que supone un incremento superior al 40%: "La Confederación considera necesario que las medidas de apoyo sean proporcionales a la evolución real del precio del combustible y reclama que parte del incremento de la recaudación pública asociado a esta subida revierta en la economía para evitar una mayor pérdida de actividad, inversión, empleo y poder adquisitivo".
El propio Cuerpo ha reconocido en su comparecencia que en junio los mercados esperaban una estabilización progresiva del crudo y del gas, sin embargo, "este escenario no solo no se ha cumplido, sino que se ha deteriorado significativamente". Por otro lado, también ha mencionado que entre los tres paquetes de medidas aprobados en el año, el esfuerzo para las arcas públicas está siendo superior a los 12.000 millones de euros.
Otra de las medidas que ha concretado cuerpo es que se abrirá una nueva línea de ayuda para el ferrocarril con 15.000 euros por locomotora diésel.
Defensa de las medidas
El ministro de Economía ha defendido la eficacia de las medidas. En la rueda de prensa ha comparado los precios de la gasolina y el gasóleo antes y después de impuestos en España y en el resto de Europa: "Los precios españoles están en línea con los del resto de Europa antes de impuestos, pero después de impuestos, es decir, el precio que pagan los ciudadanos en gasolinera está significativamente por debajo respecto a la zona euro y a las principales economías europeas".