Los transportistas no saben qué ayuda al combustible tendrán a partir del 1 de octubre. Ni cómo se concederá. Este viernes, la reunión entre las patronales del sector y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha terminado sin que este se comprometa a nada concreto. Carmelo González, presidente de CETM, la principal patronal del transporte de mercancías, sí que da por supuesto que va a haber una prórroga de las ayudas "en algún sentido", pero no se atreve a adivinar "hasta qué nivel". En contra de los transportistas pesa el tiempo que el Gobierno lleva concediendo ayudas para paliar el encarecimiento de los combustibles desde que estalló la guerra en Irán. Y la expectativa de que la situación no está cerca de mejorar. "Cuando daban 20 céntimos [por litro de combustible] tenían unas perspectivas a corto y medio plazo. Ahora, la situación se va alargando y parece que van a ser más cautos", expresa el presidente de CETM tras el encuentro con el ministro.
González reivindica la necesidad de la ayuda al gasóleo para los profesionales porque, aunque los transportistas sean capaces de repercutir la subida del carburante a sus clientes, estos lo trasladan más adelante en la cadena de suministro y "eso hace que suban los precios en el supermercado y que crezca la inflación". En un comunicado de este mismo viernes, CETM defiende además que la Administración ha recaudado más precisamente por el encarecimiento del combustible y que una parte de ello "debe volver a la economía en forma de medidas de apoyo a los sectores más afectados".
Pero tan importante para el sector es la cantidad de la ayuda como el formato. Los transportistas quieren que sea una ayuda directa, no a través de impuestos. En concreto, buscan que sea (como lo fue de marzo a junio) a través del gasóleo profesional, el mecanismo por el que se les devuelve mensualmente parte de los impuestos del gasóleo según los litros que hayan consumido. Pero tampoco a esto se ha comprometido Cuerpo. En el decreto ley que está en vigor desde el 1 de julio y que finaliza el próximo miércoles, 30 de septiembre, la ayuda al combustible de los transportistas se ha vinculado a los impuestos del carburante: de modo que a menos impuesto, menos ayudas. Un sistema que no ha gustado en absoluto al transporte, que lo ha tachado de poco previsible, farragoso y de favorecer que sean las petroleras las que se quedan con su ayuda.
En la reunión de este viernes –en la que además de CETM han participado Fenadismer, Astic, UNO Logística y la patronal de viajeros Confebús–, han pedido que se vuelva al formato del primer paquete de ayudas. Entonces, el Gobierno aprobó una bonificación invariable de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional.
Con el segundo paquete de ayudas, el que ahora está en vigor, la ayuda dependía de a cuánto estuviera el impuesto del gasóleo. El objetivo del Gobierno era que los profesionales percibieran un alivio continuo de 20 céntimos por litro (con la suma de la ayuda directa al sector y de la rebaja de impuestos) mientras retiraba paulatinamente la rebaja de impuestos para los consumidores en general, pero si el combustible se volvía a disparar (como ha ocurrido con el gasóleo) su impuesto se volvería a reducir. El resultado ha sido que la ayuda al gasóleo profesional en septiembre se ha quedado en cinco céntimos en lugar de los 20 inicialmente previstos y las patronales del transporte aseguran que no han percibido ni un día la rebaja de impuestos en los surtidores de las gasolineras.
Martes 29
Antes que con los transportistas, Cuerpo se ha visto esta semana con otros sectores como el agroalimentario. El Gobierno aprobará en el próximo Consejo de Ministros el tercer paquete de medidas coyunturales por la crisis en Oriente Medio, que será publicado al día siguiente en el Boletín Oficial del Estado. Solo entonces el transporte sabrá con seguridad con qué ayudas podrá contar para el último trimestre del año.