El Gobierno refuerza la obligación de variar el precio del transporte según el precio del combustible. Y lo hace a través de un decreto ley aprobado este martes en Consejo de Ministros y que recoge las principales exigencias de los transportistas, que llevan semanas de intensas negociaciones con el Ejecutivo. El decreto, además, crea un régimen sancionador para las empresas que incumplan la nueva obligación de reflejar "expresa, detallada y minuciosamente en la factura" la variación del precio del transporte conforme a la variación del carburante, según ha explicado el ministro de Transportes, Óscar Puente, en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros.
En la presentación de la norma, Puente ha recordado que cargadores y transportistas tienen la obligación de revisar sus contratos en función del combustible desde 2022, "pero la realidad demuestra que su aplicación no ha sido generalizada, de hecho, una parte significativa del sector no ha podido trasladar los costes, lo que ha generado una situación de desequilibrio de la relación contractual". El ministro argumenta así con los mismos razonamientos que defienden los transportistas. Las asociaciones de cargadores, sin embargo, defienden que cumplen la norma religiosamente.
Puente defiende que con el decreto aprobado este martes "se consagra y se consolida la obligatoriedad de la revisión del precio del transporte cuando se produzcan variaciones en el combustible, evitando interpretaciones del marco vigente que no respetan el espíritu de la norma: a partir del 5% de variación [como ya recoge el decreto ley de marzo de 2022] se tiene que revisar automáticamente".
La fórmula de cálculo
Como estaba anunciado, el decreto también aprueba una nueva fórmula para calcular los incrementos (y descensos) de los contratos de transporte en función del gasóleo. "La experiencia reciente nos ha puesto de manifiesto que la fórmula no respondía adecuadamente en contextos de alta volatilidad. Por eso introducimos una nueva: dinámica y vinculada al precio real del gasóleo en el momento en el que se produce el transporte", ha explicado Puente. Es decir, cuando el precio se dispare, la fórmula aumentará el coeficiente por el que se multiplica la variación del precio del gasóleo, para reflejar así que el combustible tiene más peso en la estructura de costes de los transportistas. Era la principal reivindicación del Comité Nacional del Transporte por Carretera, que representa a las distintas patronales y asociaciones del sector.
El ministro también valora que este nuevo cálculo tiene vocación de permanencia en el tiempo: "Ya no nos vamos a ver obligados a cambiar las fórmulas en función de las diferentes coyunturas". Un punto que también aplaudía este lunes el presidente del Comité Nacional, Javier Arnedo: "Servirá ya para el resto de los días".
A falta de conocer en detalle la fórmula, el Ministerio ya ejemplificó hace dos semanas que, con los precios actuales del gasóleo encarecidos por la guerra en Irán, la nueva fórmula aumentaría el coeficiente para el transporte de más de 20 toneladas de un 0,3 a un 0,4. Así, con los datos de variación entre la última semana de febrero y la primera de abril, los contratos subirían casi un 25%, en lugar del 18,69% que permite la fórmula actual.
Guerra en Irán
Este nuevo decreto da continuidad al aprobado el 20 de marzo para paliar las consecuencias económicas de la guerra en Irán. Ese primer paquete de medidas no contentó en absoluto a los transportistas, a pesar de que bonificaba con 20 céntimos por litro el gasóleo profesional y rebajaba los impuestos de los carburantes. Este martes, Puente ha reconocido que hacía falta este segundo "conjunto de medidas", que "responde a un proceso de diálogo con el sector".
"El aumento de los precios [del combustible] está teniendo efecto directo en los costes de las empresas, lo que genera una situación de tensión evidente: dificultades para mantener la rentabilidad de las empresas, riesgo para el empleo y riesgo para la cadena de suministros", ha defendido Puente.
El nuevo decreto también contempla ayudas para el transporte ferroviario de mercancías, un sector que se quedó olvidado en el paquete de ayudas de hace un mes. Este martes se han aprobado ayudas a fondo perdido de 15.000 euros por locomotora.