El Comité Nacional del Transporte por Carretera prevé que este martes salga a la luz la nueva forma para que los contratos de transporte repercutan las variaciones del precio del gasóleo. Como pactaron los transportistas con el Gobierno el pasado 30 de marzo, la nueva fórmula se aprobará a través de un decreto ley. "Creemos que es lo más rápido, lo más fácil y lo más justo", defiende Javier Arnedo, presidente del Comité Nacional, que en las últimas semanas se ha reunido con representantes de los Ministerios de Transportes, Economía, Hacienda y Justicia para negociar el texto del decreto ley que, según espera, se aprobará este martes en Consejo de Ministros.
Arnedo subraya que esta solución no solo será útil con la actual escalada de precios del combustible, sino que, "servirá ya para el resto de los días". Desde 2022, los contratos de transporte tienen la obligación de revisarse cuando el precio del gasóleo oscila más de un 5% entre el día en que se firmó el contrato y el día en el que se llevó a cabo el porte. Para esta revisión se utiliza una fórmula que ahora se modificará para que tenga en cuenta que cuando el gasóleo sobrepasa ciertos precios, tiene más peso en la estructura de costes de los transportistas.
Con la fórmula que actualmente está en vigor, un transportista que opera camiones de más de 20 toneladas de masa máxima autorizada debe incrementar un 18,69% el precio del transporte si el contrato se firmó en la última semana de febrero y el porte se llevó a cabo en la primera de abril. Con la nueva fórmula, el incremento del precio rozaría el 25%, al aumentar el coeficiente por el que se multiplica la variación del gasóleo. La variación semanal del gasóleo se debe consultar en la web del Ministerio de Transportes. En el caso del transporte más pesado, esa variación hay que multiplicarla por 0,3 y el resultado es el porcentaje en el que aumente el precio del transporte, pero con la nueva fórmula, ese coeficiente de 0,3 será mayor cuando el precio del gasóleo supere determinado umbral.
Lo que no incluirá el decreto ley que previsiblemente se aprobará este martes son ayudas por vehículo, como inicialmente pedían los transportistas. Arnedo le quita importancia a este hecho porque confía en que la nueva manera de repercutir el gasóleo sea una solución más completa y permanente.
Del ultimátum al acuerdo
Los transportistas exigen medidas de protección al Gobierno prácticamente desde que estalló la guerra en Irán el 28 de febrero y los precios del gasóleo se empezaron a disparar. No quedaron en absoluto conformes con el primer decreto de medidas que se aprobó el 20 de marzo e incluía la bonificación de 20 céntimos por litro en el gasóleo profesional, además de la rebaja de impuestos de los combustibles.
El Comité Nacional del Transporte por Carretera amenazó entonces al Gobierno con movilizaciones si no pactaba con ellos nuevas medidas y antes de vencer ese ultimátum el presidente y el vicepresidente del Comité se reunieron con el Ministerio de Transportes. Ya en ese encuentro, el 27 de marzo, el Ejecutivo lanzó claros guiños al sector: aclaró mediante una nota oficial que la bajada de impuestos al gasóleo y la ayuda de 20 céntimos no se podían incluir en la fórmula para repercutir la variación del precio del gasóleo. Además, se conformó la mesa de diálogo para negociar el nuevo decreto ley que, si no hay cambios, se aprobará en las próximas horas.