Unos 1.800 trabajadores de Iveco, según los convocantes, se han manifestado este jueves en Madrid para reclamar un convenio de empresa "justo" y denunciar el "bloqueo" de la negociación, según informa la agencia Efe. La protesta ha discurrido desde la Embajada de la India hasta la de Italia, en alusión al proceso de adquisición del grupo italiano Iveco por parte de la corporación india Tata Motors.
La marcha ha sido convocada por dos de los tres sindicatos que forman parte del comité de empresa, CCOO y CGT, puesto que UGT se ha desmarcado de las movilizaciones después de llegar a un acuerdo con la compañía.
Las centrales sindicales convocantes rechazan la oferta de la dirección, que contempla incrementos salariales del 2,5% más un 1% en agosto para 2026, un 3,5 % en 2027, un 2,5 % en 2028 y una cláusula de revisión salarial supeditada a otra negociación posterior con la empresa.
La secretaria del comité de empresa y delegada de CCOO, Lorena Álamo, ha subrayado que las cifras de 2026 ya implican una pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación prevista por el Banco de España, situada en el 3,6% para el presente ejercicio.
Rechazo a la formación en sábado
CCOO y CGT también están en desacuerdo con la propuesta final de la empresa, que impone una formación obligatoria en jornadas de sábados no laborables, eleva de 36 a 48 meses el periodo de caducidad para la condonación de las bolsas de horas y no ofrece soluciones a las jornadas industriales que se convocan anualmente en el periodo vacacional de diciembre.
Además, critican la negativa de la empresa a incluir uno de los puntos principales solicitados por la plantilla, la regulación de los ritmos de trabajo o las limitaciones estrictas de los picos de producción, "causante de un índice de absentismo récord" y se oponen al intento de inclusión de una entidad privada para la gestión del absentismo laboral.
Los sindicatos impulsaron paros de dos horas por turno los pasados días 10 y 14 de julio, con un amplio seguimiento de la plantilla.
Álamo ha recordado que la factoría protagonizó paros masivos en la negociación del anterior convenio colectivo en abril de 2024, que motivaron la intervención de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien acudió a una de las jornadas de huelga para respaldar las demandas de los trabajadores, un apoyo que precedió a una mejora sustancial de las condiciones salariales de la plantilla, en contraste con el "bloqueo" de la negociación en estos momentos.
Los convocantes han mostrado su disposición a desconvocar los paros paulatinamente si la empresa se compromete por escrito a sentarse a negociar sin ningún punto cerrado para acercar posturas.