El transporte marítimo de corta distancia enfrenta "retos que afectan directamente tanto a su competitividad como a su viabilidad a largo plazo" relacionados con la transición ecológica y el cumplimiento de múltiples normativas medioambientales internacionales y europeas –"que a menudo se solapan o entran en conflicto"–. Así se ha expresado el presidente de la ESN (Red Europea de Operadores Marítimos de Corta Distancia), Charalampos Simantonis, en un encuentro con políticos europeos en la oficina de la Representación Permanente de Grecia ante la Unión Europea en Bruselas.
En particular, Simantonis señaló al paquete Fit for 55 (que persigue rebajar un 55% las emisiones respecto a 1990) y al sistema de comercio de emisiones ETS: "Están creando un entorno operativo complejo para el transporte marítimo de corta distancia, con una carga financiera significativa para los operadores, a menudo desproporcionada en relación con los beneficios esperados".
Sin embargo, la ESN reconoce que se está produciendo claramente un cambio positivo: tanto las instituciones europeas como los organismos internacionales reconocen cada vez más que los ingresos generados a través de las medidas medioambientales deben reinvertirse para apoyar la transición del sector hacia la descarbonización. La simplificación de las normas europeas y la necesidad de que los cánones que se paguen se reinviertan en el propio sector son dos reivindicaciones que comparte el transporte marítimo con la carretera.
Más peso en la agenda
La europarlamentaria Elissavet Vozemberg, que preside el comité de Transporte y Turismo de la Eurocámara, ha defendido que "el transporte marítimo está ganando cada vez más protagonismo en la agenda de políticas públicas de la UE y sigue siendo un pilar fundamental en la estrategia de transporte y sostenibilidad en Europa".
Por su parte, Foteini Ioannidou, directora de Transporte Fluvial en DG Move ha subrayado que "las políticas estratégicas europeas reconocen claramente la contribución vital del transporte marítimo de corta distancia a la economía europea, especialmente en el fortalecimiento de la competitividad". Así, Ioannidou ha reconocido la necesidad de ayudas a los operadores marítimos: "La transición verde conlleva costes sustanciales, haciendo indispensable contar con mecanismos de financiación adecuados para la implementación exitosa de las iniciativas relacionadas.