El coste medio por siniestro en la actividad de transporte de mercancías en España se ha disparado nada más y nada menos que un 106% al pasar de 1.361 euros en 2020 a 2.817 euros en 2024, datos ciertamente reveladores de la complejísima situación que afrontan en su capítulo de costes los empresarios de transporte de mercancías por carretera.
Así ha quedado expuesto durante la segunda jornada del 20º Congreso de CETM que se celebra estos días en Gijón, dentro de la conferencia "Seguros y riesgos: cómo convertir un coste en ventaja competitiva", protagonizada por Antonio Guardiola, responsable de Seguros Generales de la patronal Unespa. Durante su intervención, Guardiola ha recordado que el transporte es una de las actividades “más expuestas al riesgo”, en un entorno cada vez más exigente y complejo.
Durante su intervención, otro dato realmente llamativo tiene que ver con el desplome en el número de pólizas en vigor, que ha pasado de 223.206 en 2020 a 121.977 en 2024 (-45%), así como la bajada en el número de siniestros, que ha pasado de 70.897 a 53.800 (-24%).
“El seguro no elimina el riesgo, pero lo hace gestionable”, ha señalado, subrayando que su verdadero valor reside en garantizar la continuidad de la actividad y permitir a las empresas recuperarse tras un incidente. Asimismo, ha destacado que las empresas de transporte que conocen, miden y gestionan adecuadamente sus riesgos están mejor preparadas para negociar sus pólizas, responder ante los siniestros y fortalecer su competitividad.

Antonio Guardiola, responsable de Seguros Generales de la patronal Unespa.
Al mismo tiempo, el volumen de primas ha evolucionado de forma menos destacable, al pasar de 202.717.895 en 2020 a 274.541.711 en 2024, si bien la siniestralidad se tradujo en el periodo analizado en una evolución al alza del 57%, al pasar de 96,4 millones de euros a 151,5 millones de euros.
Posteriormente se ha celebrado la mesa redonda ‘La estrategia aseguradora en la empresa de transporte’, moderada por Javier Alfonsel, CEO del Grupo Afersa, con la participación de Victoria Luja, Head of Marine & Aviation de Allianz Commercial; Rubén Lauria, coordinador de Suscripción de Seguros y Transportes en Occident; José Manuel Lara, General Manager de Félix Food Logistics; y Antonio Marco, CEO de Transportes Antonio Marco.
Durante el debate, Victoria Luja ha destacado la necesidad de conocer en profundidad el riesgo de cada operación para poder diseñar coberturas ajustadas a la realidad de las empresas. Entre otros aspectos, también ha mencionado la importancia de analizar el tipo de mercancía transportada, las rutas, las zonas de riesgo, la subcontratación o los procedimientos operativos. “Necesitamos colaboración y transparencia por parte de los clientes para poder construir soluciones adecuadas”, insistiendo en que aseguradoras y transportistas “no son adversarios, sino colaboradores”.
Por su parte, Antonio Marco ha puesto sobre la mesa la percepción del transporte como un sector de alta siniestralidad, lo que, a su juicio, sitúa a las empresas en una posición desfavorable frente a las aseguradoras. El empresario ha denunciado el incremento sostenido de las primas y ha asegurado que muchas empresas están viendo cómo sus costes aseguradores aumentan incluso sin registrar siniestros.
Rubén Lauria ha defendido que el precio de las pólizas responde al riesgo asumido por las aseguradoras y recuerda que el seguro cumple una función esencial de estabilidad para las empresas. Asimismo, destaca que una mala gestión de un siniestro puede tener consecuencias económicas, comerciales y reputacionales durante años. “Lo importante es la evolución del asegurado y la calidad del servicio postventa”, ha señalado, insistiendo en la necesidad de mantener relaciones de confianza y equilibrio entre aseguradoras y clientes.
En la misma línea, José Manuel Lara ha incidido en la importancia de definir correctamente las necesidades aseguradoras de cada empresa para ajustar las coberturas y minimizar riesgos. El directivo explicó que las consecuencias indirectas de un siniestro, como la pérdida de clientes, contratos o reputación, en muchas ocasiones son las más preocupantes para las compañías.
Además, ha detallado las inversiones que realizan actualmente las empresas de transporte en prevención y seguridad, mediante vehículos más modernos, mantenimiento preventivo, planificación de rutas, parkings seguros, sistemas de geolocalización y telemetría o protocolos internos de actuación. “Reducir la siniestralidad requiere inversión, planificación y control”, ha afirmado.
La jornada ha concluido con un consenso compartido entre aseguradoras y empresas transportistas: la necesidad de avanzar hacia una mayor colaboración, prevención y profesionalización en la gestión del riesgo para garantizar la sostenibilidad y competitividad futura del sector.