Renfe Mercancías evitó la emisión de cerca de 320.000 toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera, así como la circulación de 338.800 vehículos pesados de las carreteras, de los que 49.500 irían cargados con mercancías peligrosas, según ha defendido el propio operador público, que participa en el SIL 2026 (Salón Internacional de la Logística), que se celebra en Barcelona del 3 al 5 de junio.
El operador anuncia que en 2025 alcanzó una emisión media de 7,91 gramos de CO2 por unidad de transporte, la más baja de su historia. Su tráfico en 2025 llegó a los 8,17 miles de millones de tonelada-kilómetro. "Este ahorro de emisiones ha sido posible gracias a la estrategia de gestión y eficiencia energética y a las inversiones que viene realizando la compañía en la adquisición de nuevo material motor de tracción eléctrica, más moderno y eficiente, que está reemplazando de forma progresiva al propulsado por diésel", defiende Renfe Mercancías.
El operador explica que a lo largo de los últimos años se ha consolidado el incremento progresivo de la proporción de tráfico realizado mediante locomotoras eléctricas CeroCO2 impulsadas con energía renovable, que ha alcanzado en 2025 una cuota del 82%. Desde 2022, estas locomotoras cuentan con la certificación Carbono Neutro, que garantiza que no se producen emisiones directas ni indirectas en origen, y que se adoptan medidas de reducción de consumo y eficiencia energética.