Sector | La Unión Europea prohibirá matricular furgonetas con motor de combustión en 2035

El Consejo Europeo ha llegado a un acuerdo en este punto, aunque deja la puerta abierta a otros combustibles de nulas emisiones.

La ministra francesa de Transición Energética tras el Consejo Europeo.
La ministra francesa de Transición Energética tras el Consejo Europeo.

A partir de 2035 no se podrán matricular nuevas furgonetas (ni turismos) con motor de combustión interna en la Unión Europea. Es uno de los cinco puntos del plan de descarbonización -plan Fit for 55- que han acordado los ministros de Transición Energética de la UE en el Consejo Europeo. Sí que dejan abierta la puerta a vehículos de combustión que funcionen que no emitan gases de efecto invernadero.

Así lo ha explicado Agnès Pannie, ministra francesa de Transición Energética, tras el Consejo Europeo que ha acabado cerca de las tres de la mañana del miércoles: "La Comisión tendrá que hacer propuestas sobre la posibilidad de matricular vehículos de combustión después de 2035, únicamente si sus emisiones de gases de efecto invernadero son nulas". Es una puerta abierta a los llamados ecocombustibles, los que sustituyen el petróleo por residuos urbanos, agrícolas o dióxido de carbono capturado.

En la misma rueda de prensa, el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, ha sido más escépticos con estos carburantes y con los híbridos: "Los fabricantes de automóviles defienden que los híbridos van a contribuir a los objetivos de descarbonización que nos hemos fijado. En estos momentos no es así, pero sí creen que pueden hacer que se ajusten a esos objetivos pues lo reevaluaremos". Sobre carburantes alternativos como los ecocombustibles, Timmermans ha asegurado que "de momento no parece una posibilidad muy realista, parece prohibitivo en cuanto a costes".

En 2026, la Comisión Europea revisará estos objetivos teniendo en cuenta la tecnología disponible

La decisión del Consejo de prohibir la venta de estos vehículos va en línea con lo aprobado por el Parlamento Europeo, el otro órgano legislativo europeo, por lo que será fácil que Consejo y Parlamento se pongan de acuerdo para que estas medidas sean aprobadas en los textos legales definitivos.

Antes de la meta final de dejar de matricular furgoneta que emitan CO2 en 2035, el Consejo se fija una meta a mitad de camino. Reducir las emisiones de CO2 en furgonetas nuevas para 2030 al 50% (un 55% en el caso de los turismo).

En 2026, la Comisión Europea evaluará los progresos realizados para alcanzar los objetivos de reducción del 100% de las emisiones y la necesidad de revisar estos objetivos teniendo en cuenta la evolución tecnológica, incluso en lo que respecta a las tecnologías híbridas enchufables y la importancia de una transición viable y socialmente equitativa hacia las emisiones cero.

Infraestructura

Una de las grandes inquietudes de transportistas y fabricantes es la red de puntos de recarga. En este sentido, el Consejo asegura que "se garantizará que los conductores puedan recargar sus vehículos en todos los Estados miembros mediante la correspondiente revisión del despliegue de una infraestructura de combustibles alternativos".

El mercado de emisiones

La prohibición de los turismos y furgonetas de combustión para 2035 no son el único punto relativo al transporte que el Consejo Europeo ha tratado. También ha acordado incluir al sector en el nuevo régimen de comercio de derechos de emisión, al igual que hiciera hace una semana el Parlamento Europeo. Sin embargo, retrasa un año el momento en el que tendrán que empezar a figurar en este sistema basado en la máxima de "quien contamina paga".

"El Consejo ha acordado crear un nuevo sistema de comercio de derechos de emisión para los sectores de la construcción y el transporte por carretera. Se aplicará a las distribuidoras que suministren combustibles [es decir, que los transportistas pagarán esta tasa en el momento de repostar]. Sin embargo, el inicio de las obligaciones de subasta y entrega se retrasará un año en comparación con la propuesta de la Comisión (subasta de derechos de emisión a partir de 2027 y entrega a partir de 2028)", explica el Consejo en una nota de prensa.

Las asociaciones de transportistas rechazaban ser incluidas en el régimen del comercio de emisiones por entender que no tenían medios para funcionar sin emisiones, por lo que de facto, según entienden, se les está imponiendo un nuevo gravamen. Con la propuesta del Consejo esta medida se retrasa un año.

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