El transporte de mercancías por carretera alcanzó en 2023 una cifra de negocio de 5.975 millones de euros en la Comunidad Valenciana, lo que supone un crecimiento acumulado del 33% respecto a 2018.
Así lo recoge un informe elaborado por Itene (Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística de la CV) junto a FVET (Federación Valenciana de Empresas del Transporte), ACTM (Asociación Empresarial de Transporte en Castellón) y Fetrama (Federación Provincial de Transportes de Alicante) y las principales industrias. Este análisis pone sobre la mesa el peso del transporte de mercancías por carretera en la economía valenciana e identifica esta rama del sector logístico como punto neurálgico de la competitividad territorial.
El documento destaca que el transporte por carretera representa en torno al 4% del PIB autonómico, con un comportamiento especialmente resiliente en los últimos años: pese al impacto de la pandemia, la actividad registró una caída moderada en 2020 (-3,34%) y recuperó máximos históricos en 2022 (+24,14%), consolidando su dinamismo a partir del 2023. Además, lo señala como un componente esencial para sostener la competitividad de sectores estratégicos como la cerámica, la automoción, la alimentación o la agricultura.
AUMENTO DEL EMPLEO
En términos laborales, el sector alcanzó en 2023 los 56.875 trabajadores, un 5% más que en 2018, convirtiéndose en el mayor empleador entre los principales sectores industriales valencianos. Entre 2018 y 2024, el número de empresas activas creció un 11,2% hasta situarse en 18.977 compañías, con fuerte concentración en la provincia de Valencia (60%).
No obstante, el documento advierte de la alta atomización del sector: el 56% de las empresas no cuenta con asalariados y solo el 5% supera los diez trabajadores, un factor que "limita la capacidad de inversión y refuerza la competencia basada en el precio", indica. Carlos Prades, presidente de FVET, ha puesto el foco en este aspecto: "El predominio de la pyme supone una fuerte competencia de precios por la atomización del sector, un problema exclusivo del transporte por carretera que se suma a los globales del sector logístico analizados en el informe".
En 2024, el sector transportó un total de 277,5 millones de toneladas. Más del 60% de ese volumen corresponde a tráfico intrarregional (dentro de las fronteras de la Comunidad Valenciana), lo que evidencia el papel crítico y esencial del transporte en la actividad cotidiana de la industria, la agricultura, el comercio y la construcción en la autonomía.
En paralelo, este análisis señala también la clara vocación exportadora de la economía valenciana (sus ventas exteriores representan el 27,3% del PIB) que asimismo depende de una cadena logística eficiente que conecte la producción industrial, agrícola y manufacturera con los puertos y los principales mercados nacionales y europeos.
LA DANA, UN PUNTO DE INFLEXIÓN
La DANA de octubre de 2024 supuso un "punto de inflexión para el transporte por carretera" en esta comunidad autónoma. La interrupción de rutas estratégicas, los daños en infraestructuras y la paralización temporal de operativas evidenciaron la vulnerabilidad del sistema logístico por carretera ante fenómenos climáticos extremos, pero también la capacidad de respuesta del sector para restablecer la cadena de suministro en tiempo récord.
En un contexto marcado por la creciente frecuencia de temporales con alta capacidad destructiva, la resiliencia logística se consolida como un factor estratégico para el desarrollo económico y así lo defiende FVET. Seis meses después de la tragedia y sólo en la provincia de Valencia, la Federación ya alertaba que el 45% del transporte seguía afectado por las consecuencias. Este fenómeno impactó en el 98,5% de los transportistas y obligó a detener operativas, cerró rutas logísticas clave y provocó daños en vehículos, instalaciones y mercancías.
Con todo ello, la DANA se ha convertido en una alerta estructural sobre la necesidad de modernizar el sistema logístico. Entre las principales lecciones aprendidas destacan: la urgencia de contar con protocolos de continuidad operativa ante emergencias; la necesidad de disponer de visibilidad en tiempo real de rutas, mercancías y recursos; la importancia de reforzar la coordinación entre administraciones, industria y operadores logísticos; y la conveniencia de incorporar herramientas predictivas que permitan anticipar disrupciones.
"La DANA puso en evidencia, una vez más, la fragilidad de nuestras infraestructuras logísticas frente a fenómenos climáticos extremos y la necesidad de establecer protocolos de crisis que coordinen la labor de administraciones públicas, industria y transportistas”, ha señalado Carlos Prades en la presentación del informe.
PROBLEMAS URGENTES Y RETOS DEL TRANSPORTE POR CARRETERA
El estudio identifica seis grandes retos prioritarios para el sector: escasa digitalización, ineficiencias en operaciones y planificación, escasez de conductores profesionales, trazabilidad incompleta, seguridad y descarbonización.
Sin embargo, no son los únicos. Para Prades, "uno de los grandes problemas de la cadena logística valenciana son las infraestructuras obsoletas y colapsadas". "Tenemos el By-pass y la V-30 totalmente colapsados y en condiciones muy mejorables de mantenimiento, reivindicamos soluciones ya, como el nuevo Acceso Norte al Puerto de Valencia", ha subrayado.
Además, señala que las empresas están "agotadas". "Han afrontado una pandemia, una crisis energética, el impacto de la inflación, movilizaciones y fenómenos extremos sin prácticamente respaldo público. Teniendo en cuenta todo esto, necesitamos soluciones reales e inmediatas como una menor fiscalidad que ayude al sector a afrontar los retos que tiene por delante sin perder competitividad", ha incidido.
Respecto a los retos planteados en el informe, ha destacado la urgencia por digitalizar el sector de la logística y ha recordado que, en la actualidad, persisten procesos manuales y baja interoperabilidad entre sistemas, lo que dificulta la reacción ante crisis y reduce la eficiencia operativa.
Asimismo, esta baja digitalización convive con una planificación escasa, plagada de ineficiencias en operaciones. Destacan los tiempos muertos en carga y descarga y la escasa planificación avanzada como problemas que generan sobrecostes y pérdida de productividad para un sector con unos márgenes muy ajustados.
La falta de mano de obra se percibe como una amenaza a corto plazo. La escasez de conductores profesionales y de talento cualificado es uno de los principales riesgos estructurales para la viabilidad del sector. En este sentido, hace seis meses, FVET ya denunció que el 79,6% de los empresarios del transporte señala la falta de chóferes como la principal amenaza para la actividad a corto plazo.
Otro de los retos que identifica el informe es la trazabilidad incompleta de las operaciones. Especialmente, en procesos de subcontratación y cargas parciales, lo que limita la transparencia y la gestión de incidencias. Junto a esto, el sector denuncia que aumentan los robos, fraudes y ciberamenazas, que exigen herramientas digitales y protocolos reforzados que a día de hoy no están planteados ni trabajados.
Como reto de futuro el sector logístico por carreta, el análisis apunta al éxito de la transición verde y la descarbonización como herramientas de supervivencia. El sector debe adaptarse a las exigencias europeas de reducción de emisiones, pese a las dificultades de inversión y la escasa infraestructura. En este sentido, FVET recuerda que el 86% de los transportistas considera que el transporte por carretera no puede asumir las exigencias de descarbonización por falta de ayudas para la renovación de flotas, no poder implantar precios más competitivos para poder rentabilizar la operativa con vehículos más sostenibles, escasa flexibilidad para ampliar el periodo de transición y conseguir amortizar inversiones, y más puntos de carga y repostaje alternativo.
"Queremos avanzar hacia un transporte más limpio y eficiente, pero no podemos hacerlo sin las herramientas necesarias. Esta transformación requiere inversión y acompañamiento por parte de las Administraciones", ha reivindicado el presidente de FVET.