Los países de la Unión Europea han aprobado este viernes nuevas medidas para evitar subidas excesivas del precio de las emisiones de CO2 en el transporte por carretera y la calefacción de edificios, sectores que a partir de 2028 quedarán sujetos a un nuevo mercado europeo de comercio de dióxido de carbono. El objetivo es evitar que el nuevo sistema de comercio, conocido como ETS2, provoque grandes oscilaciones en el precio del carbono que puedan repercutir en los consumidores a través de los carburantes y los combustibles utilizados para calentar los edificios.
Para ello, los Veintisiete han aprobado reforzar la reserva de estabilidad del mercado, según informa la agencia Efe, un mecanismo que permite aumentar o reducir automáticamente la cantidad de derechos de emisión disponibles para limitar las oscilaciones de precios. Se trata de la aprobación definitiva de los Estados miembros, puesto que el Parlamento Europeo ya le dio su visto bueno en septiembre.
En concreto, la UE duplicará de 20 a 40 millones los derechos adicionales que podrán introducirse en el mercado cuando el precio del CO2 supere los 45 euros por tonelada, calculados a precios de 2020. También prolongará el funcionamiento de esa reserva más allá de 2030 y permitirá liberar derechos de emisión de manera más gradual cuando disminuya su disponibilidad.
¿Qué es el ETS 2?
Aprobado en 2023, el ETS2 obligará a los distribuidores de combustibles a comprar derechos equivalentes a las emisiones generadas por los productos que venden, en un sistema cuyo límite total se reducirá cada año para impulsar la descarbonización y alcanzar una reducción del 42% en 2030 respecto a 2005. Aunque los derechos los tienen que pagar los distribuidores de combustibles, el sector de la carretera no duda que repercutirá en el precio.