Desde este 5 de octubre es obligatorio que el Documento de Control Administrativo se presente en formato digital (DeCA, Documento electrónico de Control Administrativo) y los transportistas han señalado diferentes excesos por parte de sus clientes o de los autoridades de control en carretera. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) asegura tener conocimiento de que algunos cargadores trasladan íntegramente al transportista la elaboración y gestión del documento, pese a que la normativa establece responsabilidades para las distintas partes que intervienen en la operación: "En algunos casos, incluso se pretende cobrar al transportista por cada DeCA generado", denuncia la principal patronal del transporte.
Y es que, a pesar de que el documento lo debe llevar el conductor por si se lo piden las autoridades de control en carretera, la ley explica que la obligación de elaborarlo es tanto del cargador contractual como al transportista efectivo. "El cargador responde, entre otros, de la información relativa a las partes, origen, destino, naturaleza y peso de la mercancía, mientras que el transportista responde de los datos vinculados a la ejecución del servicio", argumenta CETM, "por lo tanto, no tiene sentido que quien dispone de buena parte de la información necesaria para elaborar el documento traslade toda la carga administrativa al transportista y, además, pretenda cobrarle por hacerlo. En nuestra opinión, el DeCA es una obligación compartida, no un servicio que el transportista tenga que comprar a su cliente".
En palabras de Carmelo González, presidente de la CETM: "El DeCA debe servir para digitalizar y, por tanto, modernizar y simplificar el transporte, no para crear un nuevo peaje digital. Si el cargador tiene los datos, debe asumir la responsabilidad que le corresponde. Lo que no puede ocurrir es que uno tenga la información y el transportista haga el trabajo y termine pagando la factura. Y, paradójicamente, al menos de momento, seguimos llevando los mismos papeles que antes".
Sanciones desde el primer día
Por otro lado, Conetrans, la principal confederación integrada en CETM, considera prematuro que se haya comenzado a sancionar desde el primer día "teniendo en cuenta el importante cambio que supone para la operativa habitual de las empresas de transporte". Conetrans justifica que "a día de hoy, continúan planteándose dudas sobre su aplicación práctica y sobre la responsabilidad que corresponde a cada una de las partes que intervienen en el transporte. Además, la propia plataforma del Ministerio de Transportes para la gestión del DeCA no comenzó a funcionar hasta el 1 de octubre, apenas cuatro días antes de que su uso fuera obligatorio. Hasta entonces, las empresas no dispusieron de la herramienta gratuita que el propio Ministerio había comprometido para poder probar el sistema y adaptarse a la nueva obligación de forma paulatina".
Conetrans reclama a la Administración que adopte un "criterio razonable y proporcionado durante las primeras semanas de aplicación, priorizando la información, la asistencia y la corrección de las incidencias frente a una política sancionadora automática".
Las quejas de CETM y Conetrans se suman a las que expresó Fenadismer, que denunció fallos en los sistemas de lectura de los propios agentes de carreteras, así como que algunos cargadores obligaban a usar sus plataformas para emitir el DeCA incluso cuando los transportistas ya utilizaban otras.