La Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU) y la asociación ecologista T&E quieren que la Comisión Europea les escuche a la hora de revisar dos reglamentos clave en la descarbonización del transporte pesado: el que establece los objetivos de reducción de emisiones para camiones y el Reglamento Afir, que impulsa el despliegue de infraestructuras de recarga e hidrógeno. El primero de ellos incluye en su propia redacción que tiene que ser revisado en 2027 y el segundo antes de terminar el 2026.
En este contexto, IRU y T&E exigen a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que inicie un diálogo estratégico con el sector. En una carta conjunta dirigida a von der Leyen, piden "un liderazgo político renovado y un diálogo de alto nivel que reúna a los operadores de transporte, los fabricantes de vehículos, los proveedores de infraestructuras y energía y la sociedad civil para abordar las barreras prácticas y económicas que frenan una rápida transición hacia los camiones de cero emisiones".
"La transición del transporte pesado necesita un nuevo impulso político al más alto nivel. La UE ha marcado una dirección clara, pero su implementación requerirá esfuerzos conjuntos de la UE y los gobiernos nacionales. Un diálogo estratégico liderado por la presidenta von der Leyen enviaría una señal importante de que la transición de camiones, autobuses y autocares sigue siendo una prioridad para la UE. Reuniría a los actores clave para identificar qué sigue frenando su despliegue y dónde se necesita actuar con mayor urgencia. Los operadores son quienes invierten en estos vehículos y los utilizan a diario. Sus realidades operativas y económicas deben ser el eje central de las decisiones que definan la siguiente fase de la transición", afirma la directora de IRU para asuntos políticos de la UE, Raluca Marian.
Y es que IRU y T&E coinciden en que que el progreso de la descarbonización también dependerá de una capacidad de red y de recarga suficiente, precios de la energía competitivos, financiación y demanda de transporte con cero emisiones.
El director ejecutivo de T&E, William Todts, señala que la actual crisis del diésel es una llamada de atención para Europa: "Debemos reducir rápidamente nuestra dependencia del petróleo importado, y la mejor manera de lograrlo es mediante la expansión de los camiones eléctricos alimentados con electricidad limpia y de producción nacional. La UE está preparando medidas sobre la recarga y las normas de CO2. Para tener éxito, necesitamos un proceso transparente e inclusivo con todos los actores clave presentes".