Un total de 92 trabajadores del transporte terrestre han muerto en 2025 en accidentes laborales, 82 en su jornada de trabajo y otros diez in itinere, es decir, mientras iban o volvían de su empleo, según los datos publicados este viernes por el ministerio de Trabajo. Se trata de 29 trabajadores menos fallecidos que en 2024, pero, aun así, el transporte terrestre y por tubería (es la división de actividad profesional que recoge el ministerio) es la segunda con más muertes totales en el último año, solo por detrás de las actividades de construcción especializadas, donde 98 personas de han dejado la vida.
Entre los trabajadores del transporte marítimo/vías navegables y el transporte aéreo no ha habido que lamentar accidentes mortales en 2025. Mientras que 17 trabajadores en almacenamiento y actividades anexas al transporte han perdido la vida (diez en el puesto y siete in itinere) y otros tres han muerto en actividades postales y de correos (uno en el puesto de trabajo y dos in itinere).
El ministerio de Trabajo aporta también el índice de mortalidad y accidentabilidad de una profesión según el número de trabajadores totales. Es el resultado de dividir los accidentes en el trabajo –no se recogen los sucedidos in itinere– por 100.000 entre los trabajadores totales afiliados. Así, el sector de transporte y almacenamiento (aquí se incluye todo tipo de transporte) es el tercero con más mortalidad, solo por detrás de la construcción y la minería (industria extractiva, según aparece en las estadísticas de Trabajo).
Cada trabajador fallecido es una tragedia, pero cabe señalas que el índice de mortalidad laboral ha descendido en 2025, cuando se ha situado en 8,03, respecto al de 2024, que alcanzó el 12,6 y estaba por delante de la construcción. En cualquier caso, la mortalidad en el transporte y almacenamiento casi cuadriplica la media, que está en un índice de 2,81.