Una empresa de transporte española ha sido multada con 6.300 euros porque uno de sus camiones fue inspeccionado en Portugal y los agentes detectaron excesos de conducción de cinco, seis y diez minutos en el tiempo máximo de conducción ininterrumpida, que es de cuatro horas y media. Y la sanción llegó (a razón de 2.100 euros por cada infracción) a pesar de que el conductor realizó posteriormente descansos diarios y pausas prolongadas para compensar los excesos que se introdujeron en el tacógrafo. Es lo que denuncia la federación de transportistas Fenadismer, que señala a las autoridades e inspectores laborales en Portugal por una "desproporcionada y abusiva campaña de sanciones" en relación con el control de los tiempos de conducción y descanso.
La empresa de transporte multada con esos 6.100 euros, socia de Fenadismer, recurrió el castigo y argumentó que era necesaria cierta "flexibilidad por razones de seguridad", según recoge el Reglamento comunitario. Sin embargo, el Tribunal Judicial desestimó íntegramente la impugnación judicial y señaló que los excesos son "infracciones muy graves" y que es "del todo irrelevante si los excesos de los periodos de conducción son de pequeña monta". La federación de transportistas cree que esto es ignorar la realidad del sector y los principios de proporcionalidad.
Para Fenadismer es "inadmisible que los tribunales y las administraciones de los países miembros de la Unión Europea conviertan un mecanismo diseñado para proteger la seguridad laboral y vial en una herramienta de recaudación automática desprovista de sentido común. Los desvíos temporales mínimos causados por el tráfico o la búsqueda de un área de servicio segura no pueden equipararse con una desconsideración consciente de la ley", argumenta la federación en su comunicado.
La entidad señala que en muchas ocasiones resulta físicamente imposible para el conductor cumplir de forma matemática y estricta con la interrupción de la conducción al encontrarse circulando por autovías o autopistas donde no existen lugares de parada adecuados o seguros: "Anteponer la tiranía del reloj del tacógrafo por encima de la seguridad vial, obligando a detener un vehículo pesado de gran tonelaje en el arcén o en zonas peligrosas para no pasarse cinco minutos, es una absoluta irresponsabilidad que las autoridades portuguesas no solo promueven, sino que monetizan activamente", denuncia. Por todo ello, Fenadismer elevará de manera formal una queja ante las instancias competentes de la Comisión Europea para exigir que se frene de inmediato este abuso y se obligue a Portugal a aplicar criterios de razonabilidad en las inspecciones de transporte por carretera.