Fenadismer cree que el único método que asegura que la ayuda del combustible llegue íntegramente a los transportistas es que se realice a través del gasóleo profesional. No es una reivindicación nueva, pero la federación de transportistas la vuelve a reivindicar porque denuncia que este martes el diésel profesional supera los dos euros por litro en estaciones de servicio de algunas de las principales compañías petroleras, "precio nunca alcanzado desde que el Gobierno implantó en marzo el primer paquete de medidas para hacer frente al impacto de la guerra de Irán".
Ahora, la ayuda al combustible se vehicula mayoritariamente a través de rebajas fiscales, destinadas a todos los consumidores, y otra parte de la ayuda se les otorga a los transportistas a través del gasóleo profesional. En septiembre, octubre y noviembre, la rebaja de impuestos es de 20 céntimos por litro y la ayuda a los transportistas de solo cinco. En la última reunión con el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, los transportistas pidieron que toda la ayuda se transmitiera a través del gasóleo profesional, como ocurrió de marzo a junio, pero el Gobierno rechazó la idea.
Para Fenadismer, los precios del combustible en el día de hoy confirman que "el mecanismo actual de aplicación de la ayuda no está cumpliendo con su objetivo de aliviar la asfixiante presión económica que sufren los transportistas, sino que está permitiendo que el descuento quede diluido y absorbido por la constante subida de precios de las operadoras" petrolíferas.
Por todo ello, Fenadismer insiste de forma categórica en que las ayudas públicas al carburante profesional deben ser abonadas directamente a las empresas y autónomos del transporte, en lugar de ser gestionadas y canalizadas a través de las petroleras y las estaciones de servicio.