El precio de los carburantes sube por séptima semana consecutiva, hasta un 1,26% a rebufo del conflicto en Irán. Es el porcentaje en el que se ha encarecido el gasóleo frente a los precios de hace una semana, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE) recogidos por Europa Press. Se sitúa ya en los 1,441 euros por litro, su nivel más alto desde principios de diciembre.
Aún así, el gasóleo está más barato que en la misma semana del año pasado, cuando alcanzaba los 1,5 euros por litro. También está por por debajo de los niveles en que estaba antes del estallido de la invasión rusa de Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando era de 1,479 euros el litro. Eso sí, comienza a recoger ya la tensión en el precio por la crisis en Oriente Próximo. De hecho, esta subida semanal es la mayor registrada en el último mes y medio.
Las malas perspectivas han llevado a las asociaciones de transportistas a pedir al Gobierno medidas de protección como las que se aprobaron con la invasión rusa de Ucrania, cuando se bonificó el gasóleo con 20 céntimos por litro y se concedieron ayudas directas por camión. También recuerdan que, desde marzo de 2022, todos los contratos de transporte continuado se tienen que revisar en función de las variaciones del gasóleo, cuando el combustible se encarezca un 5% o más entre el momento en el que se firmó el contrato y el momento en el que se hace efectivo el porte. De hecho, patronales como Conetrans, han acusado a los cargadores de no querer aplicar este incremento.
Previsible incremento
Europa Press recuerda que el precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica (independiente de la del petróleo), la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos.
Además, la evolución en la cotización del crudo no se traslada directamente a los precios de los carburantes, sino que lo hace con un decalaje temporal. Por ello, y ante la situación de volatilidad que vive el crudo ante la incertidumbre tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, las subidas en los surtidores podrían proseguir en las próximas semanas.