El 61,54% de las empresas de la cadena de transporte ya había iniciado su proyecto de digitalización documental tres meses antes de que fuera obligatorio utilizar el Documento electrónico de Control Administrativo (DeCA), según el segundo estudio sobre la digitalización documental en el transporte de mercancías por carretera que ha presentado este martes el Centro Español de Logística (CEL) y la empresa tecnológica Fieldeas. El DeCA es obligatorio desde este lunes porque así se establece en la Ley de Movilidad Sostenible, que se publicó hace diez meses.
Fieldeas y CEL concluyen que la obligatoriedad ha sido una palanca de impulso para la transformación digital. De hecho, la gran aceptación del DeCA contrasta con el escaso 6% de empresas que han implantado el eCMR (la versión digital de la carta de porte internacional) en España, según el estudio de 2024. El eCMR no será obligatorio en los próximos meses, el Reglamento europeo eFTI solo obliga a que los países acepten el documento digital como muy tarde el 9 de julio de 2027, pero no impone a las empresas que lo presentaen en formato electrónico.
El II Estudio Retos y beneficios de la digitalización documental del transporte de mercancías por carretera (disponible gratis en este enlace) confirma, según sus impulsores, el inicio de un cambio cultural dentro de la cadena de suministro, que apuesta por abordar la digitalización de todo el ecosistema documental, superando la obligatoriedad del DeCA y perfilándola como elemento tractor de la modernización del transporte de mercancías por carretera. Sin embargo, para alcanzar esta consolidación de la digitalización documental, la cadena de transporte reclama cinco factores clave: la obtención de un marco normativo claro y estable; la interoperabilidad entre soluciones; la adaptación a la operativa real del transporte; la coordinación entre todos los actores de la cadena; y, sobre todo, tiempo suficiente para gestionar el cambio cultural que exige esta transformación.
En la presentación del estudio, Óscar López, director ejecutivo de Fieldeas, ha destacado que el DeCA abre la puerta a conseguir mayores beneficios derivados de esa digitalización: "El DeCA es un gran punto de partida porque establece una base de trabajo en el modelo digital, pero todavía queda camino por recorrer. El foco ahora debe centrarse en maximizar el beneficio de la digitalización que, sin duda, es la eficiencia para todos los actores, incluido el destinatario".
Por su parte, Ramón García, director general del CEL, ha subrayado que la obligatoriedad debe servir para convertir la información documental en un activo de valor: "La obligatoriedad marca un punto de inflexión, porque permite ir más allá del cumplimiento y lograr que los datos generados en cada expedición dejen de ser un mero requisito documental para convertirse, gracias a estándares compartidos e interoperabilidad, en información valiosa con la que tomar mejores decisiones en nuestras cadenas de suministro".
En el diálogo De la norma a la transformación: el papel impulsor de la Administración en la digitalización del transporte, Ángel Soret, subdirector general de Inspección del Transporte por Carretera y Ferrocarril, ha incidido en que el DeCA debe entenderse como una primera fase de una transformación más amplia, orientada a la interoperabilidad y al intercambio de datos entre los distintos actores de la cadena. "El DeCA es el punto de partida, pararse aquí creo que no es una buena política. La digitalización no se va a detener y estudios como este nos ayudan a ver cómo abordan las empresas la implantación y nos ayuda a determinar las actuaciones y mejorar diferentes cuestiones", ha señalado.
En una mesa sobre los próximos pasos, los expertos han concluído que la verdadera digitalización empieza ahora. Más allá de eliminar papel, el objetivo es mejorar la trazabilidad, el acceso al dato y la eficiencia operativa de la cadena logística. Los participantes han identificado la interoperabilidad, la simplificación de los procesos y el acompañamiento y formación para pymes, autónomos, transportistas y conductores como factores decisivos para extender esta transformación sin generar nuevas brechas.
El cierre institucional ha corrido a cargo de Elena Atance Herreros, directora general de Transporte por Carretera y Ferrocarril, quien ha destacado la importancia de contar con estudios como el presentado hoy: "Trabajos como este estudio son de gran utilidad para conocer con mayor precisión la realidad del sector, identificar tendencias y orientar adecuadamente tanto las políticas públicas como las decisiones empresariales. Además, favorecen un diálogo imprescindible entre administraciones, empresas, asociaciones y operadores en un sector tan dinámico, competitivo y estratégico como el transporte de mercancías por carretera".