Hoy, 1 de septiembre de 2026, se cumplen cinco años de la desaparición de los peajes de la AP-7/AP-2, y ante tal efeméride, el sector del transporte por carretera quiere manifestar una serie de puntos:
1º) Los camiones que circulan están trabajando para proveer a los ciudadanos y empresas de todo lo que precisan.
2º) Los camiones no circulan gratis, porque su combustible incorpora hasta un 55% del coste en impuestos.
3º) Los camiones tienen prohibido circular por la N-II, N-240 y N-340, por lo que han de pasar por la autopista obligatoriamente.
4º) Los camiones no tienen alternativa, ni de paso, ni de modo, pues el ferrocarril, el tan reclamado corredor mediterráneo, ni está ni estará, tal y como se está ejecutando.
5º) Los camiones no son los culpables de tener una infraestructura insuficiente y mal mantenida, cuestión de la que ha de responder una Administración Central que abdica de sus responsabilidades en Cataluña con demasiada frecuencia.
6º) Los camiones no son los que reclaman un peaje para solucionar un problema que requiere inversión, mantenimiento y alternativas para optar por canalizar las mercancías por las más eficientes económica y medioambientalmente.
¡Solo los catalanes somos lo suficientemente "imaginativos" para creer que los peajes, que nos han martirizado durante décadas, serán la solución!