La situación del tráfico marítimo internacional tras estallar la guerra de Irán es de "incertidumbre" y "preocupación" entre representantes del sector, que confían en que el conflicto bélico no se alargue en el tiempo y destacan la "resiliencia" del sistema portuario español. Así se ha puesto de manifiesto en el primer Congreso Nacional del sector portuario, en declaraciones recogidas por la agencia Efe.
En la segunda jornada de este congreso se ha abordado la "situación y desafíos del transporte mundial" en una mesa en la que han participado, entre otros, el presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, y el presidente de la Asociación de Navieros Españoles (Anave), Vicente Boluda, que ha indicado que en el tránsito marítimo esta guerra afecta especialmente al transporte de energía, "aunque lo más preocupante es el gas porque el 50% del consumo mundial sale de Irán y de Qatar, y del resto del mundo el otro 50%".
"El precio se puede ir por las nubes, de hecho ya está multiplicándose día a día, y menos mal que se está acabando el invierno", ha indicado Boluda, quien ha añadido que en España en estos momentos "el 50% del gas lo importamos de EEUU, y un encarecimiento del precio puede ser muy inconveniente".
"Espero y deseo que la crisis de Oriente Medio sea de 15 días como mucho, porque hay un gran atasco de petroleros en el estrecho de Ormuz", ha señalado el empresario naviero, quien preguntado por qué supondría para las navieras que se prolongara la guerra, ha dicho: "En esta vida todo el mundo se recicla y se acopla. Al que le coja el barco dentro del estrecho no lo saca y el que esté fuera, puede hacer una ruta alternativa". Preguntado por si tiene alguna estimación del coste que puede suponer este conflicto, ha dicho que a nivel mundial la pérdida es de "miles de millones de dólares diarios".
En declaraciones a los medios de comunicación, el presidente de Puertos del Estado, Gustavo Santana, ha señalado que la palabra "incertidumbre" es lo que define los últimos cuatro años que ha vivido el sector desde que se produjo la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Según Santana, hay "preocupación" por la situación, pero en el sistema portuario está "actuando con normalidad" y adaptándose a esos posibles incrementos de tráfico que se produzcan a través del Cabo de Buena Esperanza".
Bordear África
Santana ha explicado que cada vez que ha ocurrido un conflicto bélico o de carácter económico se ha producido una modificación de las rutas, en tanto que la coyuntura actual en Oriente Medio y en el Estrecho de Ormuz llevará aparejado que los grandes buques que están entre Asia y Europa vuelvan a pasar por el africano Cabo de Buena Esperanza.
Esto, ha dicho, conlleva que baja la oferta de espacio en buque y al tener unas navegaciones más largas puede llevar acarreado un aumento de los fletes y, en los barcos que operen en aquella zona, también un incremento de costes aparejados a los seguros marítimos. "El primer puerto europeo en esa ruta de navegación a través del Cabo de Buena Esperanza es el de Las Palmas, seguido por Algeciras, Valencia y Barcelona", ha indicado Santana.
A su juicio, "se ha demostrado que nuestro sistema portuario responde de manera ágil, eficiente y con algo que se aprecia mucho en esta época, una adaptación y una resiliencia elevada para esos cambios tan repentinos de ruta".
Preguntado por si se han tomado en los puertos algunas medidas de seguridad especiales tras estallar la guerra, ha dicho que en los mismos están instalados desde hace años los planes de protección que atienden este tipo de amenazas y están aprobados por el Ministerio de Interior.