El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha mantenido una agenda de reuniones con autoridades europeas con el fin buscar fórmulas multilaterales que contribuyan a incrementar la competitividad y sostenibilidad del transporte en el continente, con especial atención al ferrocarril.
En la primera sesión, Puente se ha reunido con el comisario de Transporte Sostenible y Turismo de la Comisión Europea, Apostolos Tzitzikostas. Ambos mandatarios han analizado la situación y los retos actuales del transporte continental, señalando la necesidad de una actuación conjunta de los Estados para aumentar la competitividad del ferrocarril europeo.
Óscar Puente se ha reunido también con Teresa Ribera, vicepresidenta primera de la Comisión Europea para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, para abordar los desafíos más inminentes del transporte europeo y español, con especial atención a la necesidad de tener una posición común para acelerar los procesos de fabricación de trenes en Europa.
En este encuentro, el ministro ha recordado que este objetivo sólo puede abordarse desde un enfoque multilateral, en el que todos los países europeos participen y busquen fórmulas para optimizar los procesos de fabricación, ganando eficiencia y, por ende, competitividad. "Se trata de ponernos de acuerdo en todo el conjunto de la UE para recortar los plazos lo máximo posible y hacer nuestra industria más competitiva, también en precios y en calidad", ha declarado.
EUROPA TRIPLICA LOS TIEMPOS DE FABRICACIÓN DE TRENES
En la actualidad, Europa triplica los tiempos de fabricación y entrega de trenes frente a otras potencias como China. Una equivalencia que se reproduce también en los plazos de entrega, ya que China entrega entre 18 y 22 trenes al mes frente a los tres o cinco en Europa.
Para Puente, estos retrasos no se deben solo a una ralentización de los procesos de certificación y autorización, sino de todas las fases del proceso. "España considera necesario abrir una reflexión más amplia sobre la eficiencia del proceso industrial ferroviario europeo. Los cuellos de botella no se sitúan solo en la autorización final, sino también en los tiempos de fabricación, la gestión de proyectos, la disponibilidad de equipos embarcados como ERTMS y la capacidad de los fabricantes para responder a la demanda europea", ha subrayado el ministro.