El plazo para que la Seguridad Social conceda (o niegue) la jubilación anticipada a los conductores profesionales llega a su fin este mes, aunque lo más probable es que se alargue, y los sindicatos se movilizan para lograr su objetivo. Este miércoles, CCOO ha presentado una campaña contra la siniestralidad del transporte por carretera en el que vincula la avanzada edad y la fatiga de los conductores con las muertes. "El 72% superan los 50 años. Es una temeridad para la seguridad vial que personas de 65 o 67 años estén al volante de vehículos de gran tonelaje durante más de ocho horas diarias. Dos terceras partes de las personas fallecidas tenían más de 55 años", argumenta el sindicato.
En octubre, junto con UGT y la patronal CETM, solicitaron a la Seguridad Social que aplicara a este colectivo los coeficientes reductores, que adelantan la edad de jubilación según los años cotizados en las profesiones que la Administración reconoce como penosas, peligrosas o tóxicas. La ley da seis meses a la Seguridad Social para contestar, pero como el proceso se ha parado en determinados momentos, la decisión final podría retrasarse.
En todo caso, los sindicatos ya advirtieron en marzo que llamarían a la huelga si no se concede la jubilación anticipada. Con esta campaña, CCOO vuelve a poner el foco en este punto y enumera las siguientes exigencias: la aplicación inmediata de coeficientes reductores; el reconocimiento de las enfermedades profesionales derivadas de las vibraciones, el ruido y los turnos disruptivos; y la vigilancia estricta del cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y del fin efectivo de las tareas de carga y descarga por parte de las y los conductores.
1.839 fallecidos
El sindicato recuerda que entre 2013 y 2025 han fallecido 1.839 conductores profesionales en el ejercicio de su actividad: "El transporte por carretera es hoy uno de los sectores más peligrosos del país, con una tasa de mortalidad laboral que casi cuadruplica la media nacional".
CCOO subraya que la fatiga "no es simple cansancio, es una pérdida de capacidad cognitiva derivada de jornadas que, sumando tiempos de espera y carga, pueden alcanzar las 80 horas semanales" y afirma que está detrás del 20-30% de los accidentes de tráfico. También aprovecha para pedir áreas de descanso digno, una de las grandes reivindicaciones de las patronales y asociaciones de transportistas, y denuncia que, a pesar de que está prohibido desde septiembre de 2022, "muchas empresas siguen forzando a los conductores a manipular mercancías, lo que incrementa el agotamiento físico antes de iniciar la ruta".