La federación de transportistas Fenadismer tacha de lesiva la obligación de usar el cinturón de seguridad en los repartos urbano. El Gobierno ha aprobado una modificaciones al Reglamento General de Circulación que entrará en vigor el 1 de octubre que, entre otras cosas, elimina la exención de usar este elemento de seguridad para los distribuidores de mercancías cuando realicen sucesivas operaciones de carga y descarga de mercancías en lugares situados a corta distancia unos de otros.
"Esta decisión entorpecerá gravemente las tareas de reparto urbano de paquetería, comida a domicilio o el suministro de bombonas de butano", lamenta la federacíon, porque "se trata de actividades comerciales donde el vehículo apenas avanza unos metros de un portal a otro de la misma calle". Durante toda la tramitación de la reforma, Fenadismer ha manifestado su rechazo a la supresión de esta exención.
"Para Fenadismer resulta absolutamente desproporcionado obligar al transportista a abrocharse y desabrocharse el sistema de retención de manera continua para avanzar distancias mínimas a velocidades ínfimas. En estos ámbitos urbanos, el riesgo de sufrir lesiones por no portar el cinturón es inexistente. La Federación denuncia que la medida no aporta una mejora real a la seguridad vial, sino que únicamente contribuirá a la imposición masiva e injustificada de miles de multas a la actividad de los repartidores ya de por sí tensionada", concluye.