Los vehículos profesionales obtienen mejores resultados de eficiencia vial que los turismos en cinco de siete ciudades europeas, según el Índice de eficiencia de transporte urbano de mercancías de Geotab. El índice puntúa por separado el rendimiento de los camiones y los turismos de cada ciudad en una escala de 0 a 100, teniendo en cuenta la fluidez del tráfico y la cantidad de combustible que se desperdicia al mantener el motor al ralentí. Una puntuación más alta refleja un entorno operativo más eficiente. Los resultados se basan en datos de vehículos conectados correspondientes a todo el año 2025 en siete ciudades europeas.
En los casos en que los camiones obtienen mejores puntuaciones que los turismos, los datos sugieren que esto puede deberse, en parte, a la programación de los horarios fuera de las horas punta y a la planificación profesional de las rutas, lo que reduce la exposición a las condiciones de mayor congestión. En las siete ciudades, la diferencia entre camiones y turismos oscila entre 26 puntos en Roma y menos seis en Madrid.

Puntuación en camiones y de turismos.
Roma y Berlín presentan las mayores ventajas para los camiones, un resultado que puede explicarse por las franjas horarias de acceso para el transporte de mercancías y las redes viarias distribuidas que las empresas profesionales pueden aprovechar de forma eficaz. Les siguen Dublín y Ámsterdam, ambas con diferencias de dos dígitos a favor de los camiones. París se sitúa en un término medio contraintuitivo: los camiones superan a los turismos a pesar de presentar la tasa de inactividad más alta del estudio, ya que los turismos se enfrentan a condiciones aún peores.
Solo Londres y Madrid se salen de la norma, aunque por razones diferentes. Los resultados de Londres pueden reflejar un entorno normativo que afecta de manera especialmente negativa a los vehículos comerciales: restricciones en los carriles bus que los camiones no pueden utilizar, normativas de carga y descarga que concentran las entregas en franjas horarias ya de por sí congestionadas, y requisitos de zonas de bajas emisiones cuyos costes de cumplimiento recaen de manera desproporcionada sobre las flotas comerciales más antiguas. El reto de Madrid es más estructural. Su puntuación de ocho en cuanto a la idoneidad de la red para los camiones es la más baja de todo el conjunto de datos, lo que significa que la red viaria prácticamente no ofrece franjas con condiciones operativas favorables para los vehículos comerciales a ninguna hora del día.
Madrid es la única ciudad en la que los turismos superan claramente a los camiones, con una diferencia de seis puntos a favor de los turismos (puntuación de los turismos: 28; puntuación de los camiones: 22). Ambas puntuaciones son bajas: Madrid se sitúa en la parte inferior del índice de eficiencia general, pero la puntuación de ocho en cuanto a la idoneidad de la red para los camiones es la más baja de todo el estudio. Prácticamente a cualquier hora del día, la congestión para los vehículos comerciales supera el umbral crítico. La puntuación de Madrid en variabilidad del tiempo de trayecto de los camiones, de 33, es menos de la mitad de la obtenida por la siguiente ciudad con peor puntuación. Esto indica que los operadores no solo se enfrentan a una congestión constante, sino también a condiciones difícilmente previsibles. Sin momentos de respiro y sin datos fiables sobre el tiempo de trayecto: esa combinación convierte a Madrid en el entorno más complicado para los vehículos comerciales de las siete ciudades.
El efecto en la flota profesional
La ventaja de la gestión profesional se reduce en aquellas ciudades en las que las condiciones estructurales impuestas a los vehículos comerciales son tan adversas que la gestión profesional por sí sola no puede compensarlas por completo. Para los operadores de flotas, los datos muestran dónde esa ventaja es más sólida y, de igual forma, dónde el reto responde más a las limitaciones de la infraestructura que a la gestión operativa. También señalan los mercados en los que es necesario respaldar con datos la necesidad de cambios normativos.