La Administración ya ha elaborado el segundo de los cuatro informes necesarios para decidir si concede o no la jubilación anticipada a los conductores de autobús. El que ha elaborado el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). En él se reconocen múltiples riesgos de seguridad, higiénicos, ergonómicos y psicosociales para los conductores de viajeros, pero es poco concluyente, sobre todo en lo que tiene que ver con la relación entre la edad y enfermedades de los conductores, según ha expresado el sindicato CCOO, que lo ha podido leer. En julio, el INSST presentó este mismo informe sobre las condiciones de los conductores de mercancías y ocurrió algo parecido: hablaba de que un 60% de los profesionales tiene problemas musculoesqueléticos y que el aislamiento y sus jornadas excesivas se asocian con depresión, ansiedad y estrés, pero no había estudios suficientes para relacionar estas malas condiciones con la edad.
La tramitación de la jubilación anticipada para los conductores de mercancías va más avanzada –desde hace dos meses ya están redactados los tres primeros informes–, pero permanece estancada en el último paso. Los sindicatos creen que la Administración espera a tener los tres primeros informes de ambos expedientes (mercancías y viajeros) para reunir a la comisión de evaluación que tiene que emitir el cuarto y definitivo.
Esta comisión de evaluación, donde se juntan representantes de sindicatos, patronales y la propia Administración, debe decidir si existen "circunstancias objetivas que justifiquen" la jubilación anticipada y, si es así, instar a la Seguridad Social a que la apruebe. Según el reglamento que regula este procedimiento, la comisión de evaluación tiene un mes para tomar su decisión tras recibir los anteriores informes, pero en el caso de los conductores de mercancías hace dos meses que esos estudios están terminados y la comisión todavía no se ha reunido por primera vez. Es solo uno de los retrasos que acumula este proceso.
Este mes de octubre hace un año que los sindicatos y las patronales más representativas del transporte de mercancías y viajeros solicitaron a la Seguridad Social que estudiara adelantar la jubilación de conductores de camión y autobús a través de coeficientes reductores. El procedimiento para concederlo o denegarlo, según su propio reglamento, es de seis meses, pero diversos retrasos han llevado a que se alargue sin saber todavía el final. Los coeficientes reductores se aplican a profesiones especialmente penosas, peligrosas o tóxicas y adelantan la jubilación según los años trabajados. Todos estos informes intentan averiguar si se dan las condiciones para aplicarlas a los conductores profesionales.
Relación edad-morbilidad
Sobre el hecho de que el informe del INSST no cierre la relación edad-morbilidad (enfermedad), CCOO advierte que no va a aceptar "que la falta de estudios específicos se utilice como argumento para denegar la solicitud cuando además restringen el análisis de los informes únicamente a estudios posteriores a 2016. El propio informe identifica daños y exposiciones laborales relevantes; además, la edad y la permanencia en la ocupación deben valorarse de forma integrada con los datos administrativos de la DGOSS, la siniestralidad, la incapacidad permanente, la IT y la pérdida de aptitud psicofísica necesaria para conducir autobuses con seguridad".