Ya están finalizados, al menos, dos de los cuatro informes necesarios para la tramitación de los coeficientes reductores de los conductores profesionales de mercancías, que, de concederse, adelantarán la edad a la que se pueden jubilar estos profesionales según sus años trabajados. Estos informes no son vinculantes para la decisión final, pero sí recogen los criterios objetivos en los que se debe basar la Seguridad Social para estimar los coeficientes e instar al Consejo de Ministros a que los apruebe. De momento, los dos informes que ya se conocen apuntan a su aprobación, pues los coeficientes reductores están pensados para las profesiones que la Administración reconozca como penosas, peligrosas o tóxicas.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) presentó su informe el pasado 9 de julio, según han podido saber los sindidatos CCOO y UGT. Este documento, al que ha tenido acceso Ruta del Transporte, indica que "los estudios revelan una prevalencia del 61,75 % de trastornos musculoesqueléticos en camioneros/as, afectando principalmente a hombros y zona lumbar debido a vibraciones de cuerpo entero y posturas estáticas. En salud mental, se confirma una asociación positiva con síntomas de depresión, ansiedad y estrés, derivados del aislamiento y jornadas extensas. El colectivo presenta la mayor intensidad de accidentes graves y una mortalidad laboral superior a otros conductores profesionales".
El INSTT ha tenido problemas para analizar la relación de la edad con los factores de riesgo, un dato clave para conceder la jubilación anticipada. El informe explica que los estudios en los que se ha basado tienen deficiencias en los análisis por edad: "Los pocos que lo hacen muestran resultados contradictorios; por ejemplo, en siniestralidad hay una curva en U (más riesgo en muy jóvenes y muy mayores), pero en obesidad se han detectado riesgos paradójicamente mayores en conductores menores de 40 años".
Lo que sí que reconoce este informe son varios riesgos como muy probables para los conductores de camión por "los aspectos característicos de esta ocupación, su entorno de trabajo y los factores de seguridad": las caídas desde alturas; los atropellos, atrapamientos o aplastamientos por vehículos; los atrapamientos o aplastamientos con equipos o maquinaria; y los accidentes de tráfico. También señala riesgos relacionados con los ruidos, permanecer sentado durante largo tiempo, la carga mental, nocturnidad, aislamiento, la violencia externa...
En junio, la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social (DGOSS) terminó de elaborar su informe sobre la mortalidad y morbilidad (enfermedad) de los camioneros, el más complejo de los cuatro que son necesarios para la tramitación de la jubilación anticipada, puesto que en él se tenía que cuantificar el número total de trabajadores de este colectivo (unos 440.000, según concluyó). El informe de la DGOSS era todavía más claro que el del INSST, sobre todo a la hora de hacer una relación con la edad: "Los resultados del análisis ponen de manifiesto la existencia de niveles significativos de morbilidad y mortalidad en el colectivo, especialmente en relación con los fallecimientos asociados a la actividad, así como la influencia de la edad. Estos elementos constituyen factores relevantes a considerar en la evaluación [...] sobre la posible aplicación de coeficientes reductores de la edad de jubilación".
Los dos informes restantes
En cuanto finalizó el informe de mortalidad y morbilidad, la DGOSS lo envió al INSST y a Inspección de Trabajo para que realizaran los suyos. Tenían de plazo un mes. A pesar de que los sindicatos todavía no tienen constancia de que Inspección de Trabajo haya terminado su informe, Francisco Vegas, secretario general del sector de Carreteras de CCOO, no descarta que esto haya ocurrido o que lo vaya a finalizar dentro de poco –"tenemos constancia de que han estado visitando empresas", explica–.
Cuando esté listo este tercer informe se formará la comisión de evaluación que aprobará, por mayoría de dos tercios, un cuarto y último documento en el que indique si existen o no circunstancias objetivas que justifiquen la aplicación de coeficientes reductores. La comisión de evaluación la compondrán dos representantes de la patronal, dos de los sindicatos y cinco de la propia Administración.
Los sindicatos ya dan por hecho que esta comisión se reunirá por primera vez en septiembre. En teoría, tiene un mes para dictar su informe, pero los plazos en la tramitación de la jubilación anticipada de los camioneros se han ido dilatando: la norma dice que tenía que haber una resolución seis meses después de que sindicatos y patronales solicitaran los coeficientes reductores, algo que ocurrió en octubre de 2025.
El retraso en el caso de los coeficientes reductores para conductores profesionales de viajeros es todavía mayor: no se ha finalizado ni siquiera el primer informe. Vegas, de CCOO, teme que esto lastre también el proceso de los conductores de mercancías porque el Gobierno (que es quien finalmente tiene que aprobar los coeficientes reductores en Consejo de Ministros) puede decidir esperar a que estén terminados ambos expedientes para conceder la jubilación anticipada.