Los camioneros siguen a la espera de conocer si podrán jubilarse antes de la edad ordinaria. El proceso ha avanzado en los últimos meses, pero todavía queda un paso clave antes de que pueda tomarse una decisión.
Hasta ahora se han elaborado tres de los cuatro informes necesarios para que la Administración valore la aplicación de coeficientes reductores de la edad de jubilación al colectivo.
El primero, presentado en junio por la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, analiza la mortalidad y morbilidad de los camioneros y establece una relación entre una mayor edad al volante y un incremento de estos indicadores.
En julio se completaron los informes del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y de la Inspección de Trabajo. El primero señala que alrededor del 60% de los camioneros presenta problemas musculoesqueléticos y relaciona el aislamiento y las jornadas excesivas con problemas de salud mental como depresión, ansiedad y estrés. Sin embargo, no establece una relación entre la edad y estas dolencias.
Por su parte, la Inspección de Trabajo concluye que la mayoría de las condiciones laborales de los camioneros están estrechamente vinculadas a las propias características del puesto de trabajo.
Ahora falta el cuarto y último informe, que deberá elaborar una comisión de evaluación teniendo en cuenta las conclusiones de los tres análisis anteriores. Esta comisión todavía no se ha reunido y será la encargada de determinar si existen motivos para aplicar los coeficientes reductores.
Estará formada por nueve miembros
- dos representantes de los sindicatos
- dos de las organizaciones empresariales
- cinco de la Administración.
Para aprobar el informe será necesaria una mayoría de dos tercios. Si la comisión considera justificable la jubilación anticipada, solicitará a la Seguridad Social que inicie el procedimiento para aprobarla mediante un decreto.
El proceso queda así pendiente de este último informe para avanzar hacia una decisión definitiva.