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Ahorrar con la memoria

El acelerado incremento de los precios del gasóleo como consecuencia de la guerra de Irán (y de las especulaciones de los pescadores de “a río revuelto”) se notan ya en el surtidor más de lo deseable.

Publicado: 10/03/2026 ·18:19
Actualizado: 10/03/2026 · 18:36
  • El gasóleo sigue moviendo el mundo del transporte y la economía.

No vamos a dar la fórmula de ninguna pócima mágica de las que podriamos encontrar por las redes sociales del tipo: "Siga estos consejos y reduzca el consumo de su vehiculo a la mitad". Ya nos gustaría. Apostamos por la pausa. Una pausa para recordar lo que la mayoría de nosotros ya sabemos y que en muchas ocasiones no aplicamos.

No podemos con unos simples tips coser por completo ese agujero que en nuestros bolsillos está provocando el mencionado acontecimiento del subtiíulo, pero confiemos en que al menos sirvan para enjugar parte del dinero que se nos pudiera escapar por el tubo de escape. Vamos a ver qué podemos hacer es esta situación, en la que además la climatología está siendo especialmente adversa (temperaturas bajas con lluvia y nieve en algunos casos):

  • Asegurarnos que la presión de los neumáticos es la indicada por el fabricante. Debe preocuparnos más que esté ligeramente por debajo que si están ligeramente por arriba (dadas las bajas temperaturas).
  • Iniciar la marcha desde el primer momento del arranque de manera suave (sin pedir prestaciones al vehículo y sin revolucionar en exceso el motor) con el fin de que todos los fluidos y componentes de la cadena cinemática alcancen una temperatura de funcionamiento óptima progresivamente sobre la marcha.
  • Cuando el desempañado de los cristales no sea necesario, emplear la calefacción para calentar el habitáculo, prescindiendo del climatizador que acciona el compresor del aire acondicionado (y es un consumo adicional). Aunque los vehículos más modernos hacen una gestión inteligente del acondicionamiento interior, en muchos otros podemos mejorar la eficiencia del sistema. En carretera, dejar durante unos segundos la ventanilla bajada unos milímetros puede ser suficiente para el desempañado de los cristales sin que el interior se enfríe (efecto Venturi).
  • Anticipación. Tener mayor prevision, mirar más lejos, permitirá tanto en los recorridos urbanos e interurbanos como en autopistas y autovías, reducir el uso del pedal del freno (energía perdida) y optimizar el del acelerador.
  • Más eficiente que mantener una velocidad constante es aprovechar “ligeramente” las inercias del vehículo (bien saben de esto los software de última generación que se asocian a los controles de crucero inteligentes con guiado por GPS). Ligeramente quiere decir ligeramente, no dejarlo caer en los descensos como si fuera un trineo y dejarlo morir en los ascensos como si no hubiese vida después de la coronación.
  • Optimizar los tiempos de descanso del tacógrafo (cuando sea posible) permitirá reducir la velocidad media en ruta en algún km/h sin penalizar el tiempo final del viaje, lo que supone ahorro de combustible.
  • Revisar especialmente el exterior del vehículo para comprobar que no haya ningún elemento suelto (o ausente) que penalice la aerodinámica del vehículo (un deflector suelto, una lona destensada...).
  • Mantener el régimen del motor durante el mayor tiempo posible en la zona de menor consumo específico, generalmente la zona verde del tacómetro (cuentarrevoluciones), y afinando aún más la parte superior de ésta en los vehiculos que no disponen de par variable.
  • Si no empleamos el modo Eco habitualmente (y nuestro vehículo lo tiene), es una buena ocasión para “abusar” de él.
  • Asegurar una correcta distribución de la carga por eje (siempre que sea posible). Aunque pase más desapercibido, una distribución incorrecta del peso por eje, o una mala estiba de la carga también puede suponer un incremento de consumo de combustible.

Podríamos seguir señalando más aspectos que influyen en el consumo de combustible (ver noticias relacionadas), aunque en algunos de ellos no podríamos actuar en cualquier momento, como el lubricante del motor, el tipo de neumáticos empleado, etc, y no son el objeto de este post.

Sí lo es recordar los buenos hábitos que influyen en la conducción eficiente y aprovechar esta crisis, ¿por qué no?, para incluirlos en nuestro día a día y que sigan sumando (o restando si se prefiere) gramos de combustible en nuestro depósito para coser ese bolsillo hasta donde sea posible más allá de este periodo transitorio.

Y por supuesto, como decía al inicio, no todas las pautas indicadas son aplicables en todos los vehículos, pero aquí ya cada cual sabrá cuales adoptar.

 

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