Grupo Acendix ha completado la entrega de 42 vehículos eléctricos destinados a reforzar los servicios de recogida selectiva de residuos de diferentes diputaciones y mancomunidades de Castilla y León. La operación está integrada por 37 unidades del OHM S35 y cinco camiones Foton eAumark de 7,5 toneladas, que ya prestan servicio en distintas localidades de la comunidad.
Los vehículos se han destinado a mejorar la red de puntos limpios móviles en provincias como Valladolid, Salamanca, León y Burgos, facilitando el acceso de los ciudadanos a los servicios de reciclaje y reduciendo el impacto ambiental de estas operaciones mediante el uso de vehículos de cero emisiones.
En el caso del OHM S35, las unidades han sido adaptadas para funcionar como puntos limpios móviles de carácter temporal. Su diseño permite instalar el servicio durante uno o varios días en un municipio y trasladarlo posteriormente a otra ubicación, ampliando así la cobertura del sistema sin necesidad de infraestructuras permanentes.
Los cinco Foton eAumark de 7,5 toneladas, por su parte, operan como puntos limpios móviles itinerantes. Los residuos permanecen almacenados en el propio vehículo y son clasificados por el personal durante la ruta, lo que optimiza la operativa y permite ofrecer el servicio a diferentes municipios dentro de un mismo recorrido.
La incorporación de estos vehículos forma parte de un proyecto orientado a modernizar los servicios públicos de gestión de residuos mediante soluciones de movilidad eléctrica. Además de eliminar las emisiones locales, este tipo de vehículos contribuye a reducir el ruido durante las operaciones y se adapta a las necesidades de los recorridos urbanos e interurbanos propios de este servicio.
Con esta actuación, Grupo Acendix refuerza su actividad en el segmento del vehículo industrial eléctrico, un mercado en crecimiento impulsado tanto por las políticas de descarbonización como por la renovación de las flotas de las administraciones públicas. La compañía continúa ampliando su oferta de soluciones para el transporte profesional, con vehículos adaptados a aplicaciones municipales, distribución urbana y servicios especiales.
La operación pone de manifiesto el avance de la electrificación más allá del reparto de mercancías, extendiéndose a servicios públicos como la recogida selectiva de residuos, donde la autonomía, la eficiencia energética y la reducción de emisiones comienzan a consolidar al vehículo eléctrico como una alternativa plenamente operativa.