Los vehículos comerciales ligeros, de 2,5 a 3,5 toneladas, que realizan transporte internacional tienen que estar equipadas con el tacógrafo inteligente de segunda generación a partir del 1 de julio de 2026. Ahora mismo, las furgonetas no tienen que llevar aparato de control en ningún caso, por eso, la federación de transportistas Fenadismer ha solicitado ayudas urgentes al Ministerio de Transportes para que los transportistas de ligero se adapten a esta nueva normativa, derivada del Paquete de Movilidad Europeo.
Fenadismer subraya que como estos profesionales están exentos del CAP (Certificado de Aptitud Profesional) desconocen totalmente la normativa sobre tiempos de conducción, descanso y el manejo del aparato. Por eso, la federación propone tres ejes de actuación:
- Línea de ayudas a la formación: solicita financiación para que se puedan impartir acciones formativas dirigidas a estos profesionales sobre la normativa de tiempos de conducción y uso técnico del tacógrafo.
- Subvenciones para el equipamiento: pide aprobación de una línea de ayudas económica idéntica a la del transporte pesado en 2024, facilitando así la inversión necesaria para instalar el nuevo tacógrafo inteligente de segunda generación.
- Trámites para la tarjeta de tacógrafo: la federación urge a modificar la orden ministerial que regula la implantación del tacógrafo digitala, en trámite desde julio del pasado año pero aún pendiente, para que los conductores con permiso B puedan solicitar su tarjeta de tacógrafo con la antelación suficiente.