El transporte de mercancías por carretera sigue siendo un elemento esencial para el funcionamiento de la economía europea. Según el último informe publicado por la ACEA, los camiones transportan casi el 75% de todas las mercancías movidas por tierra en la Unión Europea, lo que los convierte en la auténtica columna vertebral del comercio y la logística continental.
Actualmente, unos seis millones de camiones circulan por las carreteras de la UE, dando soporte a una cadena logística multimodal en la que el transporte ferroviario, marítimo, fluvial y aéreo dependen del camión para garantizar la distribución de mercancías entre puertos, aeropuertos, terminales y centros logísticos.
Un sector clave para el empleo
El informe subraya el fuerte impacto social del transporte de mercancías por carretera. El sector emplea a más de 3,4 millones de personas en Europa, consolidándose como uno de los grandes motores del empleo industrial y logístico.
Además, los camiones resultan imprescindibles tanto para el suministro diario de bienes de consumo —alimentos frescos, productos electrónicos o textiles— como para el funcionamiento de servicios públicos esenciales, entre ellos la recogida de residuos, los servicios de emergencia o la construcción.
Producción, exportaciones y peso industrial
En el ámbito industrial, la Unión Europea mantiene una posición destacada. En 2023 se fabricaron 603.437 camiones en la UE, repartidos entre 32 plantas de ensamblaje, mientras que las exportaciones superaron las 166.000 unidades, con un valor estimado de 7.700 millones de euros.
Este dinamismo se traduce en un superávit comercial anual de 6.000 millones de euros, reforzando el papel estratégico del camión dentro del tejido industrial europeo. A nivel internacional, el informe también destaca que el 50% de los camiones pesados fabricados en Estados Unidos proceden de plantas propiedad de grupos europeos, basadas en tecnología desarrollada en Europa.
Mercado a la baja y parque envejecido
Pese a su importancia estructural, el mercado europeo de camiones muestra señales de debilidad. En 2024 se matricularon 327.896 camiones nuevos, lo que supone una caída del 6,3% respecto a 2023. A esta evolución se suma el envejecimiento del parque, con una edad media de 14,1 años, un factor que plantea retos tanto en términos de eficiencia como de sostenibilidad y seguridad vial.
Electrificación aún testimonial
La transición hacia vehículos de cero y bajas emisiones avanza con lentitud en el transporte pesado. Solo el 2,3% de los camiones nuevos vendidos en la UE son eléctricamente recargables, y estos representan apenas el 0,1% del total de camiones en circulación. Mientras tanto, el diésel sigue dominando claramente el mercado, impulsando el 95,1% de las nuevas matriculaciones, frente a un testimonial 0,03% de vehículos de gasolina.
Más transporte, menos siniestralidad
En materia de seguridad vial, el informe aporta un dato positivo: las víctimas mortales en accidentes con vehículos pesados se han reducido un 36% entre 2010 y 2023, a pesar del crecimiento sostenido del transporte de mercancías. Un descenso que refleja la mejora en los sistemas de seguridad, la tecnología de los vehículos y las políticas de prevención.
El camión, insustituible en la logística de proximidad
Por último, ACEA destaca que el 73% del transporte de mercancías por carretera se realiza en trayectos inferiores a 150 kilómetros, recorridos para los que no existe una alternativa realista en otros modos de transporte. En contraste, menos del 2% de las mercancías se mueve por carretera en distancias superiores a los 1.000 kilómetros, lo que subraya el papel insustituible del camión en la logística de proximidad y distribución regional.