La ayuda por litro de gasóleo profesional, que para los suministros del 22 de marzo al 30 de junio ha sido de 20 céntimos por litro, se rebaja a 10 céntimos por litro en julio, será de 15 céntimos en agosto y volverá a los 20 céntimos por litro en septiembre. Aunque en julio y agosto esta cuantía puede ser menor; dependerá del Impuesto sobre Hidrocarburos (si el gravamen se rebaja, la ayuda por litro también).
Este martes se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado el decreto ley de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio que viene a dar continuidad a varias de las medidas aprobadas en marzo y que terminaban este mismo martes. Los transportistas se han encontrado con que, al contrario de lo que explicó este lunes el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, no se ha reeditado la principal medida de alivio para su sector –los 20 céntimos por litro de gasóleo profesional–. Al menos no con las mismas cuantías con las que se aprobó en marzo.
Lo que ha hecho el Gobierno es vincular esta bonificación por litro de gasóleo profesional a la rebaja general al Impuesto sobre hidrocarburos. Este gravamen se reduce para todos los consumidores respecto a sus precios habituales en 15 céntimos por litro en julio, 10 en agosto y cinco céntimos en septiembre. Por eso, el decreto ley justifica ambas medidas combinadas lograrán que los transportistas noten un alivio de 20 céntimos por litro de gasóleo adquirido durante los meses de julio, agosto y septiembre. Si los precios del gasóleo se volvieran a disparar en agosto y septiembre, el propio decreto contempla que el Impuesto sobre Hidrocarburos se rebaje automáticamente: eso haría que la ayuda para los transportistas también disminuyera.
El objetivo del Gobierno es terminar paulatinamente con las rebajas generales de impuestos a los carburantes a medida que, entiende, los precios del carburante se van normalizando –aunque reconoce que todavía están muy por encima a los de antes del estallido de la guerra en Irán– y dejar las ayudas a transporte, agricultura y pesca, por ser los más afectados por la subida de precios de los carburantes.
El decreto ley publicado este martes sí que se ha prorrogado por tres meses la ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo para los sectores de la agricultura y la pesca, tal y como se aprobó en el decreto de marzo. Eso sí, lo vincula a que se compense como máximo el 70% de la diferencia entre el precio del combustible de ese momento y el precio antes del inicio del conflicto. Esta es la condición que da la Comisión Europea para permitir estas ayudas de Estado (las que se dirigen a empresas de sectores concretos). Y es que Bruselas tiene que dar luz verde a todas las ayudas de estado.
Otra ayuda que se reedita es la de 15.000 euros por locomotora de tracción diésel para el transporte ferroviario.
Ayudas por vehículo sin gasóleo profesional
Para los transportistas que no tienen derecho al gasóleo profesional, bien porque usan vehículos ligeros o camiones con otra fuente fuente de propulsión, el decreto ley contempla ayudas compensatorias por vehículo, como ya hizo el decreto ley de marzo. La diferencia, es que ahora las ayudas por vehículo son algo menores: 1.350 euros por cada camión de más de 7,5 toneladas propulsado por GLP, GNC o GNL o por cada camión de gasóleo domiciliado en Canarias, Ceuta o Melilla; 499 euros por camiones de menos de 7,5 toneladas y 225 euros por furgoneta. En marzo las ayudas fueron de 1.800 euros por camión de más de 7,5 toneladas, 665 por camión de menos de 7,5 y 300 euros por furgoneta.
En unos días, la Administración abrirá los canales para solicitar de forma electrónica esta ayuda, que se entregará en un solo pago según el número de vehículos.