Si en 2021 la IRU (Organización Internacional de Transporte por Carretera) cifraba una falta 2,6 millones de conductores, en 2025 eleva esa cifra hasta los 2,9 millones de profesionales –equivalentes al 11 % de la fuerza laboral–. El informe sobre la escasez de conductores, realizado en 18 países, constata que la situación ha empeorado. Europa presenta una de las tasas de escasez más altas, con un 13% de los puestos de trabajo sin cubrir, lo que representa alrededor de 502.000 puestos de conductor de camión sin cubrir.

Falta de conductores en los mercados analizados.
En casi todos los mercados analizados, la tasa de escasez de mano de obra en 2025 fue superior a la de 2021. IRU señala que la escasez ya no está estrechamente ligada a los ciclos económicos a corto plazo, sino que el envejecimiento de la población activa, las barreras de entrada, la falta de infraestructura adecuada y las cambiantes expectativas laborales se están convirtiendo en los factores predominantes.
En Europa y Australia, la demografía es el principal factor. En México y Brasil, las limitaciones estructurales del mercado laboral y la escasa capacitación mantienen altos los índices de escasez. En Uzbekistán y China, la demanda de transporte de mercancías crece más rápido que la oferta de conductores disponibles.
Alrededor de dos tercios de los operadores europeos afirman rechazar nuevos contratos por no encontrar suficientes conductores, y el 65% de ellos considera la escasez de conductores como su principal preocupación. Esto representa cuatro veces la tasa de cualquier otro problema.
Mujeres y jóvenes
El informe señala que las mujeres y los jóvenes siguen estando muy poco representados. Las mujeres representan apenas el 4 % de los camioneros europeos –y en España son menos del 2% según el último informe de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social–, a pesar de que existen pruebas de que suelen incorporarse a la profesión a una edad más temprana que los hombres. La patronal pide eliminar las barreras a la formación, mejorar las instalaciones y modernizar la imagen de la profesión para "abrir el acceso a un grupo mucho más amplio de conductores potenciales".
La presión es especialmente severa para los transportistas de larga distancia y las empresas más pequeñas. Los transportistas con menos de 50 empleados registraron tasas de escasez de personal seis puntos porcentuales superiores a las de las grandes empresas. Los pequeños transportistas con menos de diez empleados, que representan el 98% de las empresas de transporte de mercancías por carretera de la UE y el 79% de la fuerza laboral, suelen tener menos recursos para invertir en reclutamiento, formación y contratación internacional.