Las estaciones de servicio españolas no están obteniendo beneficios adicionales de la reciente subida del precio de los carburantes. Al contrario, el encarecimiento del petróleo y de sus derivados está generando tensiones financieras en el sector y comienza a afectar al volumen de ventas.
Así lo señala la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees), que recuerda que el aumento de precios responde principalmente a la evolución de las cotizaciones internacionales. Las gasolineras, en su mayoría pequeñas y medianas empresas, operan con márgenes comerciales reducidos y, en muchos casos, están absorbiendo parte del incremento de costes para evitar trasladarlo íntegramente al consumidor, explican desde esta organización.
El contexto internacional ha elevado el precio al que las estaciones compran el combustible, lo que repercute directamente en el capital necesario para mantener el suministro. "Llenar un camión cisterna resulta ahora notablemente más caro que hace apenas unas semanas, lo que obliga a muchas empresas a incrementar sus necesidades de financiación para sostener su actividad", apuntan.
Al mismo tiempo, el encarecimiento del carburante tiene un efecto directo sobre la recaudación fiscal, ya que el IVA es un impuesto porcentual. Al aumentar el precio del combustible, crece también el importe que el Estado ingresa por litro vendido.
Según los cálculos de Ceees, antes de la reciente escalada de precios la Administración ingresaba alrededor de 25 céntimos por litro en concepto de IVA. Con los precios actuales, esa cifra se situaría en torno a los 32 céntimos por litro. Si los precios se mantuvieran en estos niveles durante marzo, la recaudación adicional asociada al IVA de los combustibles podría superar los 180 millones de euros. El sector también empieza a detectar señales de enfriamiento de la demanda, señalan.
En este contexto, el sector plantea la necesidad de adoptar medidas fiscales que contribuyan a amortiguar el impacto del precio de los carburantes, como una reducción temporal del IVA aplicado a los combustibles o ajustes en el Impuesto Especial de Hidrocarburos.