La electrificación de las flotas corporativas sigue avanzando en España. De hecho, nueve de cada diez empresas españolas que cuentan con vehículos eléctricos o híbridos enchufables afirman disponer de recarga propia (no pública) en sus instalaciones, combinando principalmente wallboxes (31%) y estaciones de carga rápida (63%), según revela el 'Estudio sobre Movilidad Eléctrica' de DKV Mobility.
Además, este análisis muestra que la hoja de ruta de las compañías en España pasa por reforzar esta capacidad: el 69% declara que tiene previsto ampliar su infraestructura de recarga propia en los próximos dos años, incluyendo tanto la instalación de wallboxes como de puntos de recarga adicionales.
"Los datos muestran que las empresas españolas han pasado de plantearse la electrificación a planificar activamente cómo escalarla. La elevada implantación de infraestructuras de recarga propias demuestra que las organizaciones están dando pasos concretos para integrar la movilidad eléctrica en su operativa diaria. El reto ahora es acelerar esta transición eliminando barreras como los costes de adquisición, el precio de la energía o la disponibilidad de infraestructura pública", afirma Conversión Magro, director general de DKV Mobility para España y Portugal.
Más allá de la inversión en infraestructura, las empresas siguen enfrentándose a importantes desafíos en la gestión de sus flotas. A nivel europeo, la presión sobre los costes (76%), los requisitos de sostenibilidad (73%) y la electrificación de las flotas (70%) son los principales retos identificados por los gestores encuestados.
PRINCIPALES FRENOS
El estudio identifica tres palancas clave que, si se desbloquean, pueden acelerar de forma significativa la electrificación: costes, autonomía e infraestructura pública. En el caso de España, los obstáculos señalados por los gestores de flotas reflejan esa realidad:
- El 69% considera que el precio de compra de los vehículos eléctricos sigue siendo demasiado elevado.
- El 61% señala el coste de la electricidad como una barrera relevante.
- El 69% identifica la autonomía de los vehículos eléctricos como un factor limitante.
- El 65% apunta a una infraestructura pública de recarga insuficientemente desarrollada.
De cara a los próximos años, el informe apunta a una aceleración progresiva de la electrificación corporativa en Europa. En España, el elevado nivel de implantación de infraestructura propia y los planes de inversión anunciados por las compañías sugieren que la movilidad eléctrica seguirá ganando peso en las estrategias de gestión de flotas corporativas.