Scania ha ampliado la autonomía de sus camiones eléctricos para larga distancia hasta los 720 kilómetros gracias a una nueva configuración que incrementa la capacidad de almacenamiento energético de los vehículos.
La principal novedad consiste en la incorporación de hasta 356 kWh adicionales de baterías instaladas detrás de la cabina. Con ello, el fabricante sueco busca ampliar el radio de acción de sus camiones eléctricos y facilitar su utilización en un mayor número de rutas de transporte de mercancías.
Esta evolución se apoya también en las mejoras aerodinámicas introducidas recientemente en las renovadas gamas R y S. Entre ellas destacan los nuevos retrovisores digitales y diversos cambios en el diseño exterior destinados a reducir la resistencia al aire y, por tanto, el consumo energético.
Según explica Scania, la combinación de una mayor capacidad de baterías y una mejor eficiencia permite alcanzar hasta 720 kilómetros de autonomía en determinadas configuraciones y condiciones de uso. La solución está especialmente orientada a las operaciones de transporte regional y de larga distancia, donde la autonomía sigue siendo uno de los principales factores para la adopción de vehículos eléctricos.
Además, estos vehículos están preparados para aprovechar las futuras infraestructuras de recarga de alta potencia basadas en el estándar Megawatt Charging System (MCS), llamadas a reducir significativamente los tiempos de carga de los camiones eléctricos pesados.
Con esta actualización, Scania continúa desarrollando su oferta de vehículos eléctricos para el transporte de mercancías, en un momento en el que los fabricantes trabajan para aumentar la autonomía y mejorar la rentabilidad de este tipo de soluciones.