Scania destinará 70 millones de euros a la ampliación y modernización de su planta de Angers, en el oeste de Francia, con el objetivo de aumentar su capacidad de producción de camiones eléctricos en Europa.
La inversión contempla la ampliación de las instalaciones y la adaptación de las líneas de montaje para fabricar tanto vehículos eléctricos como modelos con motor de combustión. Según la compañía, esta flexibilidad permitirá responder a la evolución de la demanda durante la transición hacia una movilidad más sostenible.
La fábrica de Angers forma parte de la red industrial de Scania desde hace más de 30 años y suministra vehículos a clientes de Francia y otros mercados europeos. La planta se ha consolidado como uno de los centros productivos clave de la compañía en el continente.
Petrus Sundvall, presidente de Scania Production Angers, señaló que el proyecto busca asegurar el futuro a largo plazo de la instalación y reforzar su capacidad de adaptación a los cambios del mercado.
La inversión se enmarca en el proceso de electrificación del transporte pesado, un sector considerado estratégico para cumplir los objetivos europeos de reducción de emisiones. No obstante, desde la compañía recuerdan que el despliegue de infraestructuras de recarga, el acceso a electricidad renovable y un marco regulatorio estable serán factores determinantes para acelerar la adopción de vehículos eléctricos.
Además de ampliar su capacidad productiva, Scania mantiene inversiones en tecnologías de baterías, sistemas de recarga y desarrollo industrial. La actuación prevista en Angers supone un nuevo paso en la preparación de la industria del transporte para una movilidad con menores emisiones.