Un paquete de medidas preventivas, listo para activarse ante una escalada abrupta del precio del combustible por el conflicto en Oriente Medio. Es lo que pide Astic (Asociación del Transporte Internacional por Carretera) al Gobierno. La patronal ha solicitado una reunión urgente entre los Ministerios de Transporte, Hacienda y representantes del sector para definir los umbrales de activación y desactivación de este mecanismo.
Astic recuerda que aunque solo un 5% del petróleo y un 2% del Gas Natural Licuado que llega a España pasa por el Estrecho de Ormuz, cualquier acontecimiento en la región se refleja rápidamente en los precios del crudo y del gasóleo, con impacto directo sobre las empresas de transporte.
En palabras de Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de Astic: "Hemos solicitado una reunión técnica con el objetivo de acordar los umbrales de activación y desactivación del mecanismo –por ejemplo, si el precio medio semanal del gasóleo en España, según índices oficiales, supera un determinado nivel, como un incremento del 10% en 2‑3 semanas, o si se produce un shock de suministro–, definir el conjunto de medidas y su redacción lista para BOE, y dejar preparada la operativa de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), reutilizando el modelo que funcionó con éxito cuando se vivió una situación similar tras la invasión de Ucrania".
Las medidas de 2022
En 2022 se aprobó una bonificación directa al combustible generalizada de 20 céntimos por litro, aplicable a gasóleo, gasolina, gas y AdBlue, para todos los usuarios. En 2023, esta medida se transformó en una ayuda sectorial específica, con devolución de 20 céntimos/litro en el primer trimestre, 10 céntimos/litro en el segundo y desescalada progresiva hasta finalizar el año. Además, se aprobaron ayudas por vehículo: 1.250 euros por los pesados, 500 euros por vehículo ligero, 950 euros por autobús y 300 euros para taxis y VTC. También se introdujeron medidas estructurales que daban más liquidez a los transportistas, como elevar el coeficiente para calcular el precio que los transportistas pueden subir a sus clientes según las subidas del combustible.
Para defender la necesidad de este paquete, Astic recuerda que la experiencia con la guerra en Ucrania demostró dos lecciones clave: "Resulta más eficiente –tanto económica como operativamente– sostener el tejido empresarial de este sector estratégico que intentar reconstruirlo tras impactos que podrían dañarlo gravemente en contextos coyunturales; y cuando el mecanismo es sencillo –como en el caso del abono directo del gasóleo profesional a través de la AEAT–, la medida llega efectivamente a las empresas y el sector puede resistir los shocks económicos".